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La negociación del metal en Álava se encalla por las "líneas rojas" de la patronal

La parte social tema que la postura de SEA lleve a una situación de "bloque real" de la mesa que lleve a más movilizaciones

Imagen de la última huelga del Metal en Álava que coincidía con la de Mercedes. / EFE
Imagen de la última huelga del Metal en Álava que coincidía con la de Mercedes. / EFE

La negociación del metal en Álava se encalla. Así lo han explicado los sindicatos tras la ultima reunión con la patronal en la que la parte social ha trasladado a SEA, la patronal alavesa, que la totalidad de las materias planteadas por CCOO, ELA y LAB, tanto el pasado diciembre como ahora en junio, "son negociables" pero entienden que ahora mismo hay dos en las que tiene que ser SEA quien de el primer paso: la reducción de jornada anual y los incrementos en salarios reales

Según detalla CCOO en una nota, respecto a la primera cuestión la patronal ha reconocido que "algo" de reducción de jornada debe haber en el siguiente convenio, aunque "sigue sin poner nada sobre la mesa como le exigimos". En cambio, sobre los incrementos salariales reales son "una línea roja". Para CCOO esto es un signo de "alerta, ya que por primera vez desde el inicio de la negociación se puede pasar de una situación de bloqueo táctico entre las partes, a una situación de bloqueo real de la mesa". 

Por ello, los sindicatos piden que SEA modifique su postura en este sentido. "El convenio sectorial debe garantizar subidas para todas las personas trabajadoras, más aún, en un contexto de inflación en máximos como el que vivimos". De lo contrario, aseguran que la movilización continuará en el sector. 

El metal alavés fue el primero en iniciar la convocatoria de movilizaciones, incluso antes que el de Bizkaia, y tiene las tablas pendientes de actualizar desde 2017Sobre la mesa hay un convenio hasta 2024, para el que la patronal SEA ofrece un 2,25% para 2022 y el 1,75% para los dos siguientes ejercicios. Se propone además compensar el desajuste con el IPC global (si las sumas esos tres años superan el 5,75%) en 2025, hasta un máximo de 4 puntos, y el resto en 2026. Es decir, la postura empresarial, aunque en diferido, ya incluye un compromiso de mantenimiento del poder adquisitivo a largo plazo. 

Sindicatos del Metal de Álava en una concentración por el nuevo convenio. / EFE
Sindicatos del Metal de Álava en una concentración por el nuevo convenio. / EFE

Más movilizaciones en la calle

La parte social salía a la calle el pasado 30 de junio, coincidiendo con una de las huelgas en Mercedes, para tratar de desbloquear un convenio que parece que ahora se "encalla". En el horizonte hay más paros convocados: 21, 22, 23 de septiembre y se suman así a los ya realizados también en mayo.

Y todo esto vuelve a coincidir con un clima de conflictividad laboral muy ferviente en Álava con las ya seis jornadas de huelga, no consecutivas, en Mercedes. Unas huelgas que están contando con un 95% de seguimiento y que están parando la producción cada día. El último movimiento de la dirección al respecto ha sido cancelar las reuniones negociadoras hasta que la parte social desconvoque las huelgas. Algo que desde la parte social descartan, aunque ya había parte del comité -CCOO, UGT, Ekintza y PIM- que se había descolgado por los avances en la última propuesta de la dirección de Emilio Titos. 

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