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Los Rubiralta sellan un preacuerdo con los sindicatos para un convenio a cinco años en Nervacero

La acería vasca, filial de Celsa, alcanza un importante acuerdo que blinda la paz social, da seguridad laboral a sus 350 empleados y apuntala el futuro industrial

Adrián Legasa | José Manuel Navarro

Francesc Rubiralta, presidente de Celsa Group.
Francesc Rubiralta, presidente de Celsa Group.

Dirección y sindicatos de Nervacero han alcanzado un preacuerdo para firmar un convenio de empresa a cinco años, hasta 2026, que da estabilidad a la acería en un momento clave. La planta de Portugalete vive un momento difícil a nivel de mercado y además su matriz, el grupo Celsa, está inmersa en un complejo proceso de reestructuración de la deuda con consecuencias aun por definir. Que la acería vizcaína blinde la paz social es un aval de cara a la continuidad del proyecto y sus más de 350 puestos de trabajo además de un compromiso que también es elocuente sobre las opciones de los Rubiralta en su batalla con los fondos.

Así se interpreta desde la parte social, que había iniciado un proceso de movilización esta misma semana para acelerar la negociación y lograr renovar el convenio antes de final de año. Finalmente ha sido en la tarde de este jueves cuando dirección y sindicatos han logrado casar sus posturas al limar diferencias básicamente sobre subidas salariales y variables.

Finalmente, el preacuerdo alcanzado, al que ha tenido acceso 'Crónica Vasca' concede a los trabajadores las siguientes condiciones salariales:

  • 2022: Subida salarial del 4%
  • 2023: Subida salarial del 3,5%
  • 2024: Subida salarial asegurada del 2%. Se podría incorporar una subida superior si la subida del IPC entre los años 2022 y 2023 supera el 9,5%. En caso de que la inflación de esos dos años fuese más de dos puntos superior al 7,5%, los salarios crecerían un 2% más en 2024 y el resto se añadiría en 2025
  • 2025: Subida salarial asegurada del 2%. Esa cifra sería susceptible de aumentar si la inflación crece más de un 9,5% entre 2022 y 2023. Toda décima que supere el 9,5% se sumaría a la subida del 2%.
  • 2026: Subida salarial del 1%. Se podría sumar otro aumento superior si el IPC entre 2024 y 2025 creciese por encima del 4%
  • 2027: Subida salarial vinculada a la inflación

Junto a estos términos en materia de salarios, el preacuerdo alcanzado entre la dirección y la parte social implantará en el convenio el horario de 07:00 horas a 15:00 horas y garantizará un fin de semana de libranza al mes. Además, la flexibilidad queda limitada a 16 jornadas anuales con un plus de 50€ por día activado para los trabajadores y se asegura el mantenimiento del cuarto turno de laminación en 2024.

Y es que ha sido un verano de gran tensión en los centros de trabajo de Celsa, que cuenta además en Vitoria con Celsa Atlantic, la antigua Laminaciones Arregui, fuertemente endeudada y pendiente de un rescate de la Sepi que el grupo catalán ha tenido que sudar. Aunque el Gobierno de Pedro Sánchez dijo sí a la inyección de más de 500 millones de euros sobre la bocina, la familia Rubiralta sigue en pleno combate con los fondos de inversión acreedores para intentar mantener el control del gigante siderúrgico, una pelea que de hecho se ha puesto muy cuesta arriba, más aun, tras la nueva ley concursal.

Miembros del comité de Nervacero durante el encierro por el convenio / CV
Miembros del comité de Nervacero durante el encierro por el convenio / CV

Deberes hechos

Al delicado contexto a nivel financiero en que vive inmerso el grupo se suman los problemas particulares que empiezan a sacudir determinados segmentos del acero. En el caso de la acería de Portugalete se ha producido un bajón de pedidos importante este otoño sobre todo por la situación de automoción y construcción, lo que ha llevado a comenzar a aplicar el ERTE pactado en primavera los últimos días de septiembre y octubre.

De ahí que los propios sindicatos de la planta encabezados por CCOO y UGT no hayan querido iniciar un proceso de movilización de gran intensidad, limitando este a paros parciales desde el pasado domingo y a un encierro por parte de los delegados. Los propios comités de las fábricas de Celsa en España quisieron respaldar a los actuales propietarios frente a la parte acreedora en la antesala del rescate al entender que bajo el paraguas de la familia Rubiralta es más factible la continuidad de la actividad industrial y el empleo.

La empresa planteó retomar las negociaciones en Nervacero el mismo lunes con el comienzo de las movilizaciones y los deberes se han hecho relativamente rápido. Ya hay un preacuerdo para renovar el último convenio de 2017 para los años 2023, 2024, 2025, 2026 y 2027.

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