La última propuesta de Vox no deja indiferente a nadie, aunque tampoco sorprende a quienes conocen la posición que el partido mantiene sobre las lenguas cooficiales.
La formación de Santiago Abascal ha vuelto a plantear la eliminación del uso del euskera en el Congreso de los Diputados.
Lo hace, además, siendo consciente de que la iniciativa tiene escasas posibilidades de prosperar ya que, además de haberlo propuesto ya y no salir adelante, el uso de las lenguas cooficiales en la Cámara Baja es una incorporación al Reglamento del Congreso reciente, concretamente de 2023.
Se aprobó gracias a la mayoría que respaldó la investidura de Pedro Sánchez, motivo por el cual, es muy improbable la derogación de lo que ya se aprobó y bajo la misma legislatura.
Además, hace un año ya registró una propuesta en el mismo sentido y no obtuvo el respaldo suficiente para salir adelante.
Pese a ello, los de Abascal siguen a la carga con el euskera.
El partido ultra sostiene que la reforma de comienzos de legislatura supone "una agresión a la unidad de España, en aras de intereses separatistas y divisores".
Lo que está claro es que lejos de convertirse en realidad, la estrategia es clara: reforzar el discurso de Vox y movilizar a su electorado.
