El problema de la vivienda es innegable y es necesaria la colaboración de partidos e instituciones para atajarlo.
EH Bildu, como principal fuerza de la oposición, está planteando varias propuestas en materia de vivienda. Algo necesario porque poner en marcha medidas cuanto antes es más que necesario.
Hace unos meses, la formación abertzale propuso incrementar en 60.000 la oferta de vivienda en Euskadi en diez años para frenar la crisis habitacional.
Por otra parte, esta misma semana ha planteado que toda Euskadi sea declarada zona tensionada para "poder desplegar el conjunto de instrumentos disponibles frente a la emergencia habitacional".
Propuestas, sí, pero algo demagógicas y electoralistas. De hecho, esta última, ya ha sido rechazada por el Gobierno vasco, que asegura que es "electoralista y legalmente inviable".
Todas las proposiciones son bienvenidas, pero también deben ser realistas y viables porque de nada sirve proponer algo que no tiene cabida legal.
