Blanca Portillo es la protagonista de 'Maixabel', la película que narra la vida de Maixabel Lasa, a quien interpreta, que es la viuda de Juan María Jáuregui, exgobernador civil de Gipuzkoa asesinado por ETA en el año 2000. Para esta actriz, este rodaje ha sido "un viaje personal" transformador, inspirado por la trayectoria de Maixabel Lasa, la víctima de ETA que se reencontró con uno de los asesinos de su marido.

El rodaje llegará a su fin el próximo sábado, tras siete semanas de grabación por distintas localizaciones de Gipuzkoa y Álava. Inspirada en hechos reales, la cinta cuenta la historia de Maixabel Lasa, viuda de Juan María Jáuregui, exgobernador civil de Gipuzkoa asesinado por ETA en el año 2000, y una de las primeras víctimas en acceder a entrevistarse con los asesinos de su marido. Hechos como éste llevan a Portillo a afirmar que se siente “muy honrada de poder encarnar a Maixabel Lasa”.

“Imagino que ella no es consciente de hasta qué punto es transcendental lo que ha hecho, su carácter, su forma de concebir la vida y el mundo, su compromiso personal. Es una mujer que despierta una enorme admiración, es una figura importante y debemos dar gracias de que exista alguien así”, ha destacado Portillo.

En una entrevista con Efe, Blanca Portillo y Maixabel Lasa han protagonizado una escena muy poco común, ya que no es habitual en el cine que intérprete e interpretada tengan la posibilidad de estar juntas. Para Portillo fue “mágico” que Bollaín le propusiera este proyecto, porque “era algo que había seguido durante bastante tiempo”.

“Yo le tenía mucha admiración previa, pero tenía que tener un encuentro personal, porque había que construir a ese ser humano que ya existe. Fue un encuentro muy bonito. Se me quitó el miedo, no así el respeto. Me entró una especie de calma y serenidad porque la sentía cerca y al lado, como que íbamos de la mano de alguna manera”, ha explicado Portillo.

Hace once años, uno de los asesinos de Jáuregui pidió reunirse con Lasa en uno de los encuentros restaurativos entre víctimas y presos de ETA coordinados por la abogada penalista Esther Pascual.“Yo siempre he defendido que la política penitenciaria de todo gobierno debe ser la reinserción de los presos. A fin de cuentas, era poner en práctica todo lo que yo tenía en mi foro interno, lo que pensaba. A las personas que han hecho un recorrido personal de autocrítica de lo que hicieron en su día y que si ahora mismo volverían a nacer no volverían a caer en eso en lo que cayeron, se les debe dar otra oportunidad", ha señalado Lasa.

Y añade: "Todos nos mereceremos una segunda oportunidad, incluyéndome yo misma”, que por aquel entonces ocupaba el cargo de directora de la Oficina de Atención a Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco.

Según Lasa, ni Ibon Etxezarreta ni Luis María Carrasco, los asesinos del que fue su pareja desde los 16 años, son las personas que eran hace 21 años. “Estas dos personas para mí, no son el Ibon ni el Luis del año 2000, son otras personas distintas. Son personas valientes, que no han recibido beneficios penitenciarios por participar en el proyecto, y que han sabido o han podido enfrentarse a la organización, con lo que eso supone en este país. Han pasado de ser héroes a ser traidores para su mundo, ese mundo en el que vivían”, ha subrayado.

Para Portillo ayer fue el último día de un rodaje que le ha supuesto una “fuerte” inmersión. “He llorado mucho, he reído mucho y he aprendido mucho”. La actriz, que se siente una “privilegiada” por poder dedicarse al cine, ha asegurado que este proyecto “se ha convertido en un viaje personal”.

“Me iré distinta a como llegué, y creo que, en el fondo, eso es lo que produce el caso de Maixabel y de toda la gente que está trabajando desde ese lugar. Ver las cosas desde otro sitio, transformarte, autocuestionarte, responsabilizarte de tus errores por acción o por omisión. Me voy diferente y creo que soy mejor persona”, ha afirmado.