La final de 'El Conquistador del Caribe' de 2022 tenía una pinta extraordinaria tanto por la prueba elegida como por los contendientes en liza. Este último episodio de la temporada no defraudó, porque tuvo un desenlace sencillamente increíble, con la victoria de Jokin y Aini, que empataron cuando parecía una quimera. Es la primera vez en 18 temporadas que hay dos ganadores del concurso. El único problema es que la forma de emitir la final, troceada en demasiadas porciones, la convirtió en un espectáculo televisivo por momentos tedioso. Pero la sorpresa postrera lo eclipsó todo y, paradójicamente, la larga espera mereció la pena

Empezaremos por lo peor. No es aceptable contar así la final a los espectadores tras seis meses de programa. Veintidós semanas con sus veintidós episodios entre enero y julio. Muchas y muy fuertes emociones durante todo este tiempo. Y todo ello no merecía terminar con un capítulo contado en mil y un retazos que restaban emoción y casi hasta el interés. No es descabellado pensar que muchos espectadores seguramente optaron por irse a la cama sin conocer quién había ganado (peor para ellos, claro).

Decíamos que la final no defraudó. Porque claro que conocer quién era el conquistador de este año tenía interés y emoción a raudales. Y claro que la prueba final era preciosa: una parte de nado, otra de manejo de brújula y buceo, una escalera inagotable, un tremendo salto al vacío y otra escalada de sesenta metros para terminar. Pero el formato utilizado para mostrar todo eso generaba hastío por su falta de ritmo. Es que no se podía aguantar que, por ejemplo, fueran las doce de la noche y todavía no hubiéramos visto casi nada de la final. O que, llegada la una de la madrugada, cuando el desenlace estaba a punto de conocerse, se volviera a cortar en innumerables ocasiones la emisión de la prueba. 

Los continuos cebos, las permanentes promesas de "ahora viene lo mejor", las intervenciones en plató y los momentos de publicidad estropearon en gran medida un producto de calidad. Lo mismo que se contó a lo largo de casi tres horas se podría haber mostrado utilizando mucho menos tiempo. Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Eso sí, los presentadores tenían razón en que al final venía lo mejor. 

Y es que, dicho todo lo anterior, que no es poco pero resulta necesario, vamos con lo mejor. Porque el final de 'El Conquis' fue también increíble en sí mismo, más allá de la forma televisiva a nuestro juicio desacertada de contarlo. Al igual que hay que denunciar esa falta de frescura y el exceso de pesadez en este último episodio, es justo admitir que la espera, entre larga y eterna, mereció la pena. Porque vimos algo nunca antes visto en este programa: victoria de dos concursantes en un final tan apretado que sólo podía terminar en empate. 

Jokin, gran favorito por sus actuaciones previas, empezó mandando en la última prueba de esta edición. Buceando encontró rápidamente el segundo banderín, el más decisivo, y cogió una ventaja que parecía imposible de perder. Pero Aini no se rindió. Peleó y peleó hasta protagonizar una remontada titánica, inimaginable y sin precedentes en la escalada con yumar de 60 metros. A la 01.08 veíamos con asombro que ambos llegaban justo a la vez a la cumbre. Empate milimétrico. Dos ganadores. Un paso más en el éxito de este programa. 

Así las cosas, Jokin y Aini son los 'conquistadores' de 2022. Enhorabuena por su merecido triunfo. Es más que merecido porque en 'El Conquis', un concurso de supervivencia tan exigente, nadie puede ganar por suerte o casualidad. Y estos dos concursantes, cada uno con sus matices, tan distintos entre sí, se lo han merecido sobremanera. 

Esta edición de 2022 quizás haya sido peor que algunas de las precedentes, pero ha tenido momentos esplendorosos. Uno de ellos, acaso el más vibrante del año, es su ya citado desenlace que, pese a que nos lo contasen con cuentagotas, resultó extraordinario. Bonito colofón para un programa que tanto nos gusta ver y que, por qué no decirlo, tanto me ha gustado contarles aquí.