Dos murales pintados al aire libre en fachadas de la localidad guipuzcoana de Pasaia y la vizcaína de Ondarroa forman han sido seleccionados como finalistas en España para competir como mejor graffiti de 2022, en un concurso promovido por la web especializada en arte urbano Street Art Cities. Esta web internacional, que promueve el arte gráfico callejero en todo el mundo, ha publicado una lista con los cien mejores murales de 2022, entre los que España es el país que tiene más presencia, con 29 trabajos; seguida de Francia, con 11; Reino Unido y Estados Unidos, con 9, e Italia, con 7.

Entre esas obras, Euskadi está representada, por un lado, con el mural impulsado por la Asociación Musical Illumbe en su 50 aniversario en Pasaia, como una alegoría de la música. En una fachada de la avenida de Euskadi de la localidad costera se representa a una mujer con un coro de salmonetes alrededor de su cabeza y un viejo barco de vapor en sus manos del que brota una clave de sol en forma de humo.

Imagen de la obra vasca de Ondarroa./ EFE

La otra obra vasca está ubicada en una fachada lateral de la avenida Antiguako Ama de Ondarroa y es un homenaje a todas las mujeres rederas que se dedicaron a tejer la herramienta de trabajo de los pescadores, principal actividad de este pueblo durante siglos. Pero la red de colores que tejen esas dos manos en blanco y negro de este mural quiere simbolizar también un arquetipo que se resiste a someterse, y que teje algo más de lo que se ve a simple vista, porque la red representa la identidad individual y colectiva, según explica la web internacional.



En la edición de 2021, el mural del grafitero gallego Diego As, dedicado a Julio César en la Ronda de la Muralla de Lugo, a escasos metros del monumento romano, fue reconocido como el Mejor Mural del Mundo. Diego As también opta este año al galardón con una obra que representa "la parte más humana" de la Guardia Civil en un nuevo mural de gran formato que está pintando en la Comandancia de Lugo en el que se ve la imagen de un agente con un niña en brazos, a la que no se le ve la cara.