La festividad no aparece en rojo en el calendario, aunque es el color que predomina en envoltorios y regalos que se intercambian en esta fecha. Es, además, el color de los corazones con los que cada 14 de febrero se felicitan los "enamorados".
San Valentín, un sacerdote que literalmente perdió la cabeza por hacer oídos sordos a la orden del emperador Carlos II de impedir el matrimonio a los soldados, es la actual justificación para agasajar y agasajarnos. Entre ese acontecimiento y la actual "tradición" median siglos, muchos siglos. El santo, del que la leyenda afirma se enamoró en prisión de la hija de su carcelero, fue decapitado un 14 de febrero del año 270 d.C.
La conmemoración de la fecha se estableció como festiva en el siglo V, pero no fue hasta el siglo XIX cuando ese día pasó a tener carácter internacional de celebración romántica. Sin embargo, en el siglo XX la falta de evidencia histórica de todo lo anteriormente contado llevó a la iglesia a retirar al santo del calendario litúrgico. Poner freno a la costumbre de intercambiar obsequios, no estaba ya en sus manos.
Hay presentes que no se envuelven, hay homenajes que todos nos merecemos. Aquí proponemos alguna idea para disfrutar de ese fin de semana, sin alejarnos mucho de casa.
Arantza Hotela. Navarra
Solo para adultos y solo doce habitaciones con enormes ventanales que parecen prolongarse hasta el exterior del valle. La tranquilidad que transmite el paisaje del Pirineo navarro es garantía de descanso
Romántica es incluso la historia del hotel que conserva unos pocos dinteles y algunas tejas rescatadas de un cercano caserío del siglo XVIII devorado por las llamas. El escultor vizcaíno José Pablo Arriaga ha llevado esos elementos a la decoración, incluyendo a la sala de catas y al spa privado que se reserva exclusivamente para una pareja.
El arte continúa colgado de pasillos y rincones donde se exhiben cuadros y poemas, porque Arantza hotela es un Art Hotel en el que nada es casual, aunque fluya de manera natural. Todo está meditado para agradar al huésped. Desde Arantza, que ha recibido importantes premios, se pueden realizar distintas rutas de senderismo o iniciar una escapada hasta las localidades de Biarritz, Burdeos, Pamplona o Donostia, aunque igualmente acertada es la decisión de permanecer en el hotel disfrutando de la chimenea, una copa y una buena cena con productos de proximidad.
Hotel Nafarrola. Bizkaia
Que el nombre no lleve a error. Estamos en Bizkaia. En la costa, aunque no a la orilla del mar. Nafarrola es un pequeño hotel en el barrio bermeano de Artike. Joven solo si se tiene en cuenta que su apertura se produjo en 2021, pero cargado de historia si se valora que este pequeño hotel de ocho habitaciones es un caserío del siglo XIII. Es una manera bonita -y sabrosa, ahora explicamos la razón- de adentrarse en el hospitalario corazón de Urdaibai.
Con los pies muy ligados a la tierra, a ese campo del que procede el producto que se sirve en el restaurante Rola. Con la mirada hacia el mar que asoma al fondo del caserío y del que llegan los pescados que se transforman en genialidad de la mano de Gaizka.
Y con el sonido de un ganado que pasta tranquilo junto al hotel del que se encarga Josu, hermano de Gaizka. Capaces ambos de transmitir las características de las más de 150 referencias de txakolí y vinos internacionales que se sirven.
A pie, en bicicleta o en coche se llegan a lugares tan emblemáticos como San Juan de Gaztelugatxe, Gernika, Elantxobe o el Bosque de Oma.
Solo para mayores de 14 años, Hotel Nafarrola acaba de recibir el Premio Rusticae 2025 al mejor Hotel y ha sido finalista del concurso mejor desayuno de Hotel en Madrid Fusión
Bodegas Izadi. Álava
Para esta fecha, la bodega alavesa propone crear tu propia colonia a partir del vino Larrosa Rosé. La experiencia incluye una cata de tres vinos y de perfumes.
Los vinos de Izadi tienen historia. Hablan en el propio viñedo, un viñedo singular. Hablan de terruños únicos que dan origen a caldos excepcionales de los que surgen nombres tan curiosos como "El Regalo", herencia de generaciones que han cuidado con mimo una viña que premia a los viticultores con uvas exquisitas.
Se trata de uno de los vinos más representativos de la bodega que se ha colado en la lista de TOP 100 y se incluye en la carta de vinos en la primera clase de una importante compañía aérea. También se sirve en el restaurante Zaldiaran, de Vitoria-Gasteiz, que es igualmente propiedad de la familia Antón y que ha cosechado grandes éxitos gastronómicos.
La visita a la bodega se realiza en grupos reducidos y al llegar a la sala de barricas se realiza la degustación de tres vinos.
Villabuena de Alava, Rioja alavesa, es el municipio que más bodegas por habitante tiene del mundo. ¿No basta esta razón para visitar una de las mejores?
En el corazón de Rioja Alavesa, Izadi elabora sus vinos, mayoritariamente blancos, con uvas autóctonas
Brindos Lac & Chateau. Iparralde
Hay un lugar al otro lado de la muga que todos los aficionados a las olas conocen: Anglet, entre Baiona y Biarritz. Hasta este lugar de Pirineos Atlánticos se viene con traje de baño para disfrutar de los casi cinco kilómetros de playa, y calzado de senderismo para adentrarse en el bosque. Dos razones que en el siglo XIX atrajeron a la aristocracia europea.
La "Pequeña California", sobrenombre con el que se la conoce, se ha democratizado y hasta allí llegan visitantes sin necesidad de que por sus venas corra sangre azul, aunque siguen existiendo hoteles lujosos.
Uno de ellos, Château Brindos, un palacio que, aprovechando su lago privado, uno de los mayores de Francia, ha extendido cimientos para construir sobre el agua cabañas flotantes que nada tienen que envidiar a las idílicas imágenes que llegan desde lejanos continentes.
Solo diez de las treinta y nueve habitaciones pertenecen a estos lodges, pero en todas ellas la decoración es obra de artesanos locales y a todos los visitantes les esperan un spa y un restaurante digno de ser incluido en un itinerario gastronómico.
A caballo entre el mar y la montaña, con vistas al lago, es la pausa relajante que se busca
Villa Magalean. Gipuzkoa
Hondarribia pasa por ser una de las poblaciones más bonitas de España. De ser de Bilbao dirían que del mundo y, conviniendo en que pueden tener razón, mejor que sea el visitante quien llegue a esa conclusión. Kale Nagusia y San Pedro Kalea son las calles principales de esta ciudad vecina de Hendaya, a la que se llega en siete minutos por mar.
Antes de que Caroline Brousse y su marido Didier Miqueu se pusieran al frente de Villa Magalean & Spa, la casa que ella recordaba desde niña y que siempre soñó tener se llamaba Albertine. Tras dos años de trabajo, en 2017 el hotel Villa Magalean abría sus puertas incorporando al estilo Art Decó de los años cincuenta aires contemporáneos. Apenas son ocho habitaciones, todas distintas y todas con balcón o terraza desde donde se respira aire de mar. Aires hondarribitarras con los que se han denominado cada uno de los cuartos: Jaizkibel, Baluarte de la Reina.
Henriette se llamaba la primera esteticista de Hondarribia y es el nombre que se ha dado al spa en el que se usa la marca francesa Cinq Mondes.
El alojamiento, considerado uno de los diez mejores para escapadas en España, incluye el desayuno
El calendario tiene más fechas, no siempre es febrero. Ni siempre es San Valentín, pero excusas para visitarlos hay varias al día.
