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La enésima adaptación de la famosa novela de Emily Brontë, 'Cumbres borrascosas', lejos de presentarse como “otra más” de las versiones llevadas al cine de cualquiera de las hermanas Brontë, es una gran noticia para la industria que es capaz de seguir mirando a los clásicos de manera ambiciosa y renovada.

Quizá quien escribe lo hace desde la envidia hacia un cine que se atreve a volver sobre los grandes clásicos de la literatura, cuando el nuestro nunca ha hecho una adaptación digna de grandiosidades como 'El Quijote', 'Los episodios nacionales' o 'La Regenta'.

Ojalá abriéramos alguna vez estas crónicas diciendo a bombo y platillo que la enésima versión de tal o cual obra de Miguel Delibes o Camilo José Cela llega a los cines o es el estreno del mes en plataformas. Ojalá nuestros actores más guapos y emblemáticos se dieran de tortas por protagonizar las apasionadas historias de amor de 'La Celestina', 'Don Juan Tenorio' o 'Pepita Jiménez'. Ojalá la serie española que da la vuelta al mundo fuera 'Fortunata y Jacinta' o 'Tirano Banderas'.

Y me van a perdonar esta elucubración previa, o más bien, este lamento, porque algunas de las obras mencionadas se han llevado al cine y la televisión en el pasado en versiones más o menos acertadas, sí, pero ojalá nuestra literatura atrajera más a los productores de hoy para que directores como Mario Camus —de antes— o Paula Ortiz —de ahora—, enamorados de Lorca hasta las trancas, pudieran seguir adaptando clásicos.

Ojalá pudiéramos ver en pantalla alguna buena adaptación de dos de los vascos más universales, Baroja y Unamuno, autores, a la sazón, de 'El árbol de la ciencia', 'La busca' y 'Zalacaín el aventurero' o 'Niebla' y 'San Manuel Bueno, mártir'.

Y me van a perdonar, insistimos, pero es que ver esta nueva —esta enésima— adaptación de la fundamental 'Cumbres borrascosas' de Emily Brontë es estimulante. Y lo es, primero, porque un grupo de productores valerosos y norteamericanos se han atrevido a meterle mano a este clásico de la literatura británica, romántica y gótica, sino porque, precisamente por ser la enésima versión, se han atrevido también a darle una vuelta de tuerca, a ir un poco más allá, a transgredir lo que quieran.

'Cumbres borrascosas' es una historia trágica que gira en torno al apasionado y desgraciado amor de Heathcliff y Catherine en la Inglaterra de mediados del XIX, a los que dan vida los bellísimos Jacob Elordi y Margot Robbie (coproductora de la cinta).

Juntos llevan de manera poderosa este amor extremo, destructivo y obsesivo que tiene extrañas resonancias con la naturaleza, a veces fantasmagórico, a veces perverso y siempre sensual, lleno de resentimiento y deseos de casi venganza, que critica el yugo castrante de las clases sociales y que aborda el amor desde un punto de vista tan metafísico como carnal. Y esta 'Cumbres borrascosas', sombría, barroca, atormentada y violenta, es, sobre todo, extrañamente bella.

En un año en que se estrenan o se van a estrenar, con pocos meses de diferencia, 'Cumbres borrascosas', 'El señor de las moscas', 'Frankenstein', 'Sentido y sensibilidad' o 'Drácula', y también 'Pedro Páramo', 'La casa de los espíritus', 'Como agua para chocolate' y 'Cien años de soledad', no podemos sino preguntarnos cuándo va a llegar esa gran producción, esa gran serie o película basada en algunos de nuestros grandes clásicos y que de una vez nos merecemos.

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