Nave Campbell regresa a ‘Scream’ con la esperada séptima entrega de la saga.

Nave Campbell regresa a ‘Scream’ con la esperada séptima entrega de la saga. Productora

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Nave Campbell regresa a ‘Scream’ con la esperada séptima entrega de la saga

La vuelta también del guionista original, que además dirige la cinta, se está leyendo como el cierre definitivo de la franquicia que Paramount aún no ha confirmado

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No era, a priori, una saga que prometiera. Es más, seguía el patrón de tantas otras sagas de terror adolescente que pegan un pelotazo con la primera peli, parecen disfrutar del tirón con la segunda y luego se desinflaron. Y eso fue 'Scream' quizá para muchos. Pero, frente a todo pronóstico, la franquicia iniciada por Wes Craven en 1996, se ha convertido en otra cosa.

Todavía sentimos un cosquilleo por la espalda con esos diez primeros minutos de aquel slasher, uno más de tantos que se venían produciendo desde los años 70, en el que una Drew Barrymore portentosa, escucha una voz al otro lado del teléfono que le pregunta: “¿Cuál es tu película de terror favorita?”. 

Esos diez minutos -que son un cortometraje en sí mismo- hicieron historia del cine y toda una declaración de principios de lo que Craven estaba proponiéndonos: un simpático (sí, simpático) e incómodo thriller que hacía inteligentes guiños a las convenciones del género, cuando no los parodiaba, pero con un nivel de violencia y de sustos de lo más satisfactorio.

El cartel de 'Scream 7'.

El cartel de 'Scream 7'. Productora

No. No es para todos los públicos. El terror nunca lo fue. Pero este terror, éste tan noventero que muchos vimos en un cine de verano entre risas y gritos nerviosos, siempre moló mucho. 

Por eso lo raro fue que la segunda molara mucho más, aunque la tres y la cuatro ya se desinflaron algo. Pero en 2022 resurge la saga cual ave fénix con una quinta entrega súper digna y en 2023, llega la sexta cosechando algunas de las críticas más entusiastas de toda la franquicia. Por todo esto y por la vuelta de Nave Campbell, 'Scream 7' es una película muy, muy esperada. 

Es una pena que la actriz que entusiasmó al público con la primera entrega y que parecía que iba a ser una de las actrices más taquilleras de su generación, haya limitado su carrera prácticamente sólo a esta saga

Es una pena que la actriz que entusiasmó al público con la primera entrega y que parecía que iba a ser una de las actrices más taquilleras de su generación, haya limitado su carrera prácticamente sólo a esta saga. Y es una pena, decimos, porque salvo dos o tres películas mínimamente destacables, parece que el único asidero que tiene con la industria sea ya 'Scream'. Y la franquicia, que siempre ha jugado con muchos elementos autoparódicos, ha sabido hacer algunos inteligentes guiños sobre ello

Con Courtney Cox ocurre algo parecido. Cuando participó en la primera película estaba en pleno hipe de 'Friends', con lo que sumarse al slasher se entendió como una decisión puramente económica y no, desde luego, artística. Sin embargo, finalizada la serie y tras varios intentos desastrosos de permanecer en el cine o la televisión, la actriz se ha ido convirtiendo casi en una caricatura de sí misma que a muchos nos saca completamente del relato.

En esta séptima entrega, Sidney Prescott revive sus peores temores cuando un nuevo asesino de Ghostface (la máscara, ya saben) aparece en su pueblo amenazando a su propia hija.

Ella, Isabel May, una actriz absolutamente poderosa y entregada completamente a su papel, entre la dulzura de su rostro y el terror visceral de la experiencia traumática que vive, es ya por derecho propio, una de las mejores protagonistas de la saga. 

Kevin Williamson, guionista de 'Crónicas vampíricas' y las dos entregas anteriores de 'Scream', se estrena ahora como director en una película que juega, una vez más, con un montaje poderoso, con unos golpes de música y efectos de sonido de infarto, una fotografía de luces y sombras inquietantes, y algo tan básico como ese fantasma escondido detrás de la cortina que nos conecta, ¡y cómo!, con nuestros peores terrores de la infancia.