Mucho más grande en origen, de la abadía en la que reposan los sepulcros de varios monarcas, solo quedan restos que se mantienen en pie a cielo abierto
Edimburgo: cuna de reyes, inspiración de escritores, set de rodajes, acosada por la peste y vivero de leyendas
La capital de Escocia es la primera en el mundo a la que UNESCO declaró ciudad de la Literatura y la que tiene el monumento más alto dedicado a un escritor
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Lamentarás no conocerla y cuando lo hagas querrás regresar.
En la Royal Mile, una calle que recorrerás docenas de veces descubriendo novedades en cada una de ellas, se encuentra la Catedral de Saint Giles, a medio camino entre Castle Rock y Holyroodhouse
Es la ciudad en la que Arthur Conan Doyle abrió los ojos por primera vez y encontró inspiración para crear el personaje de Sherlock Holmes; en la que J.K Rowling perfiló la figura de Harry Potter que le permitió abandonó las penurias por las que atravesaba; en la que creció Walter Scott, autor de Ivanhoe; en la que nació un enfermizo Robert Luis Stevenson quien, pese a morir joven, tuvo tiempo de escribir La isla del Tesoro.
Es el lugar en el que cuecen historias de ficción; la primera ciudad en el mundo a la que UNESCO declaró ciudad de la Literatura y la que tiene el monumento más alto dedicado a un escritor. Bajo una torre de más de 60 metros, la blanca imagen de Walter Scott contrasta con el oscuro color del monumento que, decorado con figuras de sus personajes, le cobija.
Acceder por las estrechas escaleras al último de los miradores puede ser sofocante en días de calor e incómodo si sopla fuerte el viento. Sin embargo, las vistas lo compensan todo, incluso los 287 escalones
Al trío de escritores formado por Scott, Burns y Stevenson se rinde homenaje en el Museo del escritor pero, si uno no se adentra por Lady Stairs Close, uno de los callejones de la Royal Mile, el edificio del siglo XVII donde se encuentra puede pasar desapercibido. No es un espacio amplio, por lo que puede parecer abarrotado: lo está de objetos personales y manuscritos.
La entrada del museo es gratuita
Esa es la misma ciudad que permite superar en valentía al rey del país quien se vio sobrepasado por la historia de la ciudad subterránea. En la Royal Mile , Mary King´s Close muestra la dureza de las vidas de los más pobres en los siglos XVI y XVII. Allí sobrevivían, si la fortuna estaba de cara, al hambre, la inmundicia, a las pulgas, la peste y a la violencia.
La visita atraviesa por viviendas minúsculas, pese a ser habitadas por hasta doce personas. Oscuras, húmedas, con poco más que paja a modo de colchón y no más utensilios que algún que otro puchero. Estancias, como la que acumula decenas de muñecos que los visitantes, siguiendo la iniciativa de una vidente japonesa, llevan a la pequeña Annie, una niña abandonada por tener la peste y que muerta vagaba llorando por haber perdido su muñeca de trapo.
O la que ocupaba Chesney, último residente al que obligaron a abandonar el lugar y cuya alma, tras no encontrar nuevo hogar, regresó al sitio en el que había vivido. Cuentan que aún hoy se le ve y se le escucha…¿Sería esa la razón por la que se asustaron los perros y el actual rey de Inglaterra se negó a entrar?
De entre más de doscientos callejones, Mary King es uno de los dos con nombre de mujer
La peste, a la que solo logró sobrevivir un 5% de los contagiados, fue enemigo silencioso para ricos y pobres. Las esperanzas de salvación eran prácticamente nulas y convencido de que no lo haría, el ayuntamiento prometió una elevadísima suma al doctor Rae que, vestido con una capa y una máscara que le daba aspecto de cuervo se aislaba de los pacientes, superó milagrosamente la enfermedad. Diez años tardó en cobrar lo prometido, pero la vida solo le concedió tres meses para disfrutarlo.
En media milla cuadrada llegaron a vivir 50.000 personas, el lugar del mundo en el que según Daniel Defoe la gente vivía más apretada. ¡Gardy Loo! -¡agua va!-, era la desagradable advertencia y origen del dicho de que Edimburgo huele antes de verse.
El agua del barreño incluía orines y heces que terminaban en alguno de los lagos artificiales donde se acumulaban cuerpos de muertos por peste y brujas.
Las sospechosas de serlo eran arrojadas a las sucias aguas en las que quienes no lo eran, flotaban; algo improbable porque las familias cargaban sus bolsillos de piedras por temor a represalias. Uno de aquellos lagos, Nor Loch, es hoy uno de los jardines más bonitos de la ciudad desde donde se obtienen las mejores vistas de Castle Rock, para cuya visita es aconsejable reservar entrada con anticipación.
En medio de los jardines más visitados de la ciudad, se encuentra la Galería Nacional de Escocia
Al Castillo, cuna y tumba de reyes construido sobre un volcán, se llega desde la Royal Mile, calle en la que tienen origen muchas de las historias de la ciudad, algunas en torno a la Catedral de St.Giles o de la iglesia Tron, ambas consagradas al culto protestante.
En la explanada del castillo eran quemadas las brujas, un lugar tan temido como la Puerta de la ciudad donde creían estaba el fin del mundo.
Es la atracción más visitada de Escocia a la que acuden muchas casaderas de nombre Margaret para contraer matrimonio gratis en la capilla homónima del interior. Nadie dice que el divorcio, si llega el caso, lo sea también.
De lunes a sábado, a la una de la tarde, se dispara desde aquí un cañonazo. Hora escogida, dicen los chismosos, para evitar el gasto que supondrían 12 disparos a mediodía
Castle Rock, guardián de las joyas de la corona escocesa fue residencia real desde el siglo XI hasta principios del XVII. La comodidad y no otra fue la razón de su abandono a favor de Holyroodhouse que sigue utilizándose para actos de estado o eventos. De los jardines han disfrutado, entre otros, María Estuardo, Carlos I, la reina Victoria, Isabel II y el actual rey Carlos III; al abrigo del lujo se han fraguado conspiraciones y consumado asesinatos.
A Lord Darnely no le importó que su esposa, María Estuardo, presenciara el apuñalamiento de su secretario David Rizzio, con quien creía le era infiel. Dicen que la sangre de las 56 puñaladas que recibió reaparece en la madera con la misma arbitrariedad que su espíritu vaga por las habitaciones.
Solo a una pequeña parte de las casi 300 salas del palacio que han visitado Nelson Mandela o el Papa Benedicto XVI, pueden entrar los turistas
Intrigas, traiciones, asesinatos, apariciones y leyendas. Una de ellas dio origen a la Abadía. Cuentan que en el siglo XII el rey David I se enfrentó con un crucifijo al ciervo que le atacó en una cacería y, en agradecimiento por su salvación, mandó construir la abadía a la que en el XVI se anexó el palacio.
Mucho más grande en origen, de la abadía en la que reposan los sepulcros de varios monarcas, solo quedan restos que se mantienen en pie a cielo abierto
De reyes es también el Royal Yatch Britannia que, tras haber dado 44 vueltas al mundo, navegado más de un millón de millas, visitado 272 islas y 135 países, fondea en las aguas del puerto de Leith. Después de haber pagado dos millones y medio de euros para su construcción, la reina debió considerar que no era momento de mayores dispendios y optó por llevar consigo la ropa de cama del anterior barco real, el Victoria and Albert III.
Eso sí, solicitó que se hicieran retoques en la cubierta para evitar que el viento levantara su falda durante el tradicional saludo en puerto, y así, durante más de cuatro décadas, se ha evitado que Isabel II pareciese Marilyn Monroe sobre el alcantarillado del metro de Nueva York.
Aunque sencillas las habitaciones y estrecha la cama en la que dormían los entonces príncipes Carlos y Diana, eran francamente lujosas en comparación con los camastros de los marineros que remataban su trabajo antes de las 8 de la mañana para no molestar a los reyes.
Durante la visita, hagan un ejercicio de agudeza visual intentando localizar alguna foto del príncipe Andrés y fíjense en que todos los relojes señalan la hora en la que Isabel II descendió del barco por última vez
En el siglo XVII a las muertes naturales se les sumaban las ejecuciones en Mercat Cross, donde algunos cuerpos permanecieron colgados dos décadas. Otros desaparecían tras haber sido colgados y enjaulados, como el del asesino de un juez que después de 300 años sigue riéndose por las esquinas de la ciudad.
Leyendas que arrancan de supuestos fenómenos paranormales que se oyen, se oyen y ven… y que interactúan, como esa mano amputada de un emparedado. Construcciones malditas, como el Puente del Norte venido abajo como un castillo de naipes en dos ocasiones.
Sensaciones extrañas que hacen que los artesanos sean reacios a regresar a la desacralizada iglesia de Tron Kirk. Exorcismos en el cementerio de Greyfriars que terminaron con la muerte del exorcista.
Fenómenos poltergeist en el mausoleo de Mackenzie, carcelero de covenanters a los que recluyó en la prisión junto al cementerio donde todos terminaron enterrados. Tumbas profanadas, extraños accidentes que ignoraba Bobby, un terrier que visitaba la tumba de su dueño, un policía, junto al que fue enterrado años después.
En la iglesia situada en el centro del cementerio se firmó el pacto que defendía la independencia religiosa de Escocia. A pocos pasos la prisión, primer campo de concentración que se considera embrujado y que ha facilitado que la de Edimburgo sea la única universidad que tiene un departamento de parapsicología
Historias reales… o no, pero que conforman la historia de una ciudad en la que vivieron codiciosos asesinos. Hasta ser descubiertos, a principios del siglo XIX Burke y Hare asesinaron a 16 personas para vender sus cadáveres a la universidad. Burke, que consiguió las primeras libras tras la muerte de una cliente en la pensión que regentaba, terminó sus días colgado y diseccionado públicamente; Knox el anatomista "comprador" de cadáveres, huyó.
Anécdotas enlazadas que se encadenan en el tour de los Fantasmas, Misterios y Brujas, que realiza en español www.viajarporescocia.com, la misma agencia que organiza una de las excursiones más demandadas: la de las localizaciones Outlander, serie cargada de mitología y supersticiones. Es un periplo de 9 horas visitando Blackness, Midhope, Linlithgow, Doune, Culross —uno de los pueblos mejor conservados de Escocia— y Falkland. Escenarios por los que pasaron Jamie, Claire o alguno de los actores de la serie aunque, películas al margen, Linlithgow palace, donde nació María Estuardo, merece por mérito propio una visita.
Las escenas de la prisión de Wentworth se rodaron en el Palacio, junto al que se encuentra la curiosa iglesia de St. Michael y su pequeño cementerio
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Port of Leith distilery es la primera destilería vertical de Reino Unido. La visita a termina con una cata y el broche de oro está en la última planta con su restaurante de vistas panorámicas. www.leithdistillery.com
Es un pecado no visitar Dean Village una aldea molinera que, allá por el siglo XII, fundaron los frailes de la Abadía Holyrood.
Entre la rica colección de objetos que custodia la Biblioteca Nacional se encuentran la Biblia de Gutenberg y el First folio de Shakespeare.
En Elephant House, J.K Rowling escribió las primeras líneas de Harry Potter.
Calton Hill es el lugar idóneo para disfrutar de maravillosas vistas de la ciudad y de la Silla de Arturo. Nelson Tower es la torre coronada con una bola horaria sincronizada con el cañón del Castillo.
Calton Hill es uno de los miradores más apreciados
Cámara oscura y Mundo de Ilusiones, la visita de la que disfrutarán los niños. Es “la vieja del visillo” creada hace 120 años que permitía espiar sin ser visto.
Reserva mesa
El mejor panorama gastronómico de Escocia está en Edimburgo. Estas son nuestras recomendaciones :
Badger&CO: Ambiente cálido con decoración relajante. Bodega amplia, platos variados entre los que no faltan carnes, pescados y verduras. Las alcachofas y el mero provocan un largo wowwww!!! desde el primer mordisco. https://badgerandco.com
Nor’ Loft: Adapta propuestas cosmopolitas que lleva a la mesa cada temporada. Un placer acompañar el menú una copa de champán mientras se disfruta de las vistas de la ciudad medieval. www.marketstreethotel.co.uk
Ardfern: Sus brunchs se sirven entre las 11:30 y las 17: 30. El pequeño local ha convertido en éxito su Roast beef, que se puede acompañar con uno de los cien vinos de la bodega. https://ardfern.uk
Howies Victoria Restaurant: En una de las calles más fotografiadas, es un buen lugar para probar comida tradicional como haggies o estofado de venado. Un menú de dos platos, suficiente para saciarse, por 19,99 libras. Sirven postres y cafés, aunque la mejor opción es hacerlo en Scott’s Kitchen, justo encima, y probar Scottish cranachan, sticky toffee pudding o spiced Apple crumble. www.howies.uk.com
Alojamiento
Market Street Hotel : Uno de esos alojamientos que recordarás siempre. Con secador y plancha de pelo profesionales. Recibe con una copa de champán al cliente. A su disposición, sin coste añadido y reposición diaria, minibar y cafetera. El desayuno tiene versiones vegana, vegetariana y desayuno escocés. www.marketstreethotel.co.uk
Cómo llegar
Vueling añade Edimburgo como nuevo destino desde el aeropuerto de Loiu. Sale con rumbo a la capital escocesa miércoles y sábados recorriendo el trayecto en dos horas y cuarto. www.vueling.com
En la web oficial www.visitscotland.com se encuentran ideas suficientes como para que falten días en un viaje, que seguramente querrás repetir.