La peña de San Cristóbal se asoma sobre Apellaniz, villa frecuentada por riojanos y navarros en su tránsito hacia Cantabria o la Llanada

La peña de San Cristóbal se asoma sobre Apellaniz, villa frecuentada por riojanos y navarros en su tránsito hacia Cantabria o la Llanada A. Viri

Cultura

Apellaniz, el bosque que cada primavera se viste de blanco y cada otoño tapiza el paisaje con castañas

El castañar de Apellaniz, ubicado en el Parque Natural de Izki, es el mayor y mejor conservado de Euskadi con árboles que se acercan vertiginosamente a los trecientos años

Más información: El pueblo vasco con 1 kilómetro de costa y la mejor playa del mundo: bandera azul y baño de primer nivel en un entorno privilegiado

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"Madalena bero, hagatara gero". No queda mucho para saber si hará o no calor en Madalenas pero si el refrán se cumple la cosecha de castañas será estupenda. "Relámpagos en San Juan, las castañas lo pagarán", dice otra sentencia que advierte sobre las consecuencias que las tormentas eléctricas tienen en los erizos que albergan, cual trillizas monocigóticas, tres castañas en su interior.

Ni con el más complejo de los ábacos sale la cuenta de las que cada temporada se recogen en el castañar de Apellaniz, el mayor y mejor conservado de Euskadi con árboles que se acercan vertiginosamente a los trecientos años y con algunos que, a tenor de sus raíces, podrían superarlos.

Respetables ancianos de grueso tronco que se heredaban generación tras generación y que aunque ahora no suponen un necesario complemento a la economía familiar ni constituyan directamente una ayuda para paliar la dureza del invierno alavés, el calor de las chimeneas encendidas en la villa sigue invitando a entonar "gaztainak erre artean txipli, txapla, pun" sin importar cuanto falte para la llegada de la Navidad.

El castañar de Apellaniz es un ejemplo de gestión comunal tradicional. Un paseo relajante permite disfrutar de la sombra que brindan castaños, hayedos o marojos avistando un terreno arenoso y húmedo en el que resulta difícil el cultivo

El castañar de Apellaniz es un ejemplo de gestión comunal tradicional. Un paseo relajante permite disfrutar de la sombra que brindan castaños, hayedos o marojos avistando un terreno arenoso y húmedo en el que resulta difícil el cultivo A. Viri

El parque sorprende con recovecos como la llamada ventana del lobo o la Peña del raposo y callejones cuyas orillas podían alcanzarse hace décadas de un solo salto

El parque sorprende con recovecos como la llamada ventana del lobo o la Peña del raposo y callejones cuyas orillas podían alcanzarse hace décadas de un solo salto A. Viri

Las trece hectáreas de este inmenso castañar se encuentran en el Parque Natural de Izki, un parque de casi diez mil hectáreas que además de naturaleza conserva ermitas excavadas en roca, vestigios de castros de antiguos poblados, sorprendentes rocas, minas de asfalto, cascadas, barrancos, miradores y una vía verde. De todo ello, y de las rutas de senderismo, se facilita información en el Centro de Interpretación que se encuentra en Korres.

Izki, donde sobre la laguna de Olandina flota una importante población de nenúfares blancos y Macario —un pastor de Apellaniz encontró huesos de dinosaurios que se guardan en el Museo de Ciencias Naturales de Álava— se puebla de historias siempre que se sepa escuchar a quienes está dispuesto a contarlas

Izki, donde sobre la laguna de Olandina flota una importante población de nenúfares blancos y Macario —un pastor de Apellaniz encontró huesos de dinosaurios que se guardan en el Museo de Ciencias Naturales de Álava— se puebla de historias siempre que se sepa escuchar a quienes está dispuesto a contarlas A. Viri

Apellaniz blasonado, puerta del Parque Natural de Izki

Tan pequeño como pintoresco es este pequeño pueblo de la montaña alavesa perteneciente al municipio de Arraia-Maeztu en el que apenas si residen un centenar de habitantes. Nunca fueron muchos pero sí que llegó a tener el triple de población y aún hoy conserva el nombre de sus tres barrios: Bengara, Lespara y Goikara.

En todos ellos sus lavaderos y abrevaderos, que tan frecuentados fueron un día, se mantienen como seña de identidad del mismo modo que lo fueron la antigua fábrica de electricidad, el molino adyacente en el que solo se trataba el trigo para los animales, el de Basabea de 1772 -ahora casa particular- o el Puente de Torrostea construido en 1889 y que separa los barrios de Lespara y Bengara, ya unidos.

Sin embargo Apellaniz, regada por las aguas de numerosos arroyos y regueros, destaca por la cantidad de casas blasonadas capaces de hacer sombra a la propia iglesia cuya torre de planta cuadrada se ve a kilómetros de distancia.

En la plaza está la iglesia La Asunción de Nuestra Señora de portada románica, bóveda gótica y retablo rococó. La iglesia fue construida entre los siglos XVII y XVIII y en uno de sus laterales se encuentra un pequeño cementerio

En la plaza está la iglesia La Asunción de Nuestra Señora de portada románica, bóveda gótica y retablo rococó. La iglesia fue construida entre los siglos XVII y XVIII y en uno de sus laterales se encuentra un pequeño cementerio A. Viri

En la misma plaza se encuentra una de las tres casas que la familia Yurre tenía en la villa. La Casa-Palacio de la familia Yurre, emparentada con los Neira-Alemany, no pasa desapercibida por tamaño, ubicación y enorme escudo compartiendo protagonismo con la casa cural, el ayuntamiento y el frontón.

En la plaza está la iglesia La Asunción de Nuestra Señora portada románica, bóveda gótica y retablo rococó. La iglesia fue construida entre los siglos XVII y XVIII y en uno de sus laterales se encuentra un pequeño cementerio

En la plaza está la iglesia La Asunción de Nuestra Señora portada románica, bóveda gótica y retablo rococó. La iglesia fue construida entre los siglos XVII y XVIII y en uno de sus laterales se encuentra un pequeño cementerio A. Viri

En el barrio de Goikara, solapado con Lespara, el escudo de armas de la Casa-Palacio de los Fernández de Viana, saca pecho como con la misma arrogancia que lo hacía a principios del siglo XVII pese a que la mitad del edificio nunca disfrutó de forjado ni tejado. Así permanece esta casa que el pasado año se convirtió en escenario de la película "La coleccionista", un thriller psicológico rodado casi en su totalidad entre casas, callejones, y pasadizos que, entre otros actores, recorrieron Paco Tous y Assumpta Serna.

Entre los balcones de la primera planta, el escudo de armas de la familia

Entre los balcones de la primera planta, el escudo de armas de la familia A. Viri

Rincones con encanto

Rincones con encanto A. Viri

El barrio más alejado es Goikara, que escribe en mayúsculas la paz que se respira en Apellaniz. En ese entorno más distante del núcleo principal se encuentra el molino de Basabea, del siglo XVIII que tras la reforma para convertirse en vivienda conserva los elementos originales sobre las aguas del río Berroci.

La pequeña central hidráulica que comparte espacio con el molino donde los vecinos celebran reuniones, proporciona energía suficiente para el alumbrado público. La sobrante se deriva a la red general

La pequeña central hidráulica que comparte espacio con el molino donde los vecinos celebran reuniones, proporciona energía suficiente para el alumbrado público. La sobrante se deriva a la red general A. Viri

Sendas por Apellaniz

Una de las recurrentes es la llamada Senda del Cartero que conecta con la senda Txarabitana, un fácil recorrido circular de algo más de doce kilómetros que separan Apellaniz de Arlucea y que se recorre en unas cuatro horas. Era la senda que recorrían los carteros para hacer las entregas en los pueblos de la zona. Los puntos de interés en el trayecto son el Palacio de los Neira —desde donde parte el camino— , Pozo los Cáñamos, Presa de Carrantán, Peña Larga o el buzón de San Justi, puntuable para los Cien Montes y donde dejar constancia de nuestra presencia.

Una de tantas opciones que no hacen luz de gas a las que llegan a Korres, la Tejera, Maeztu, Quintana, Las Yecas..

Apellaniz y la castaña

A mediados de octubre se celebra la fiesta de la castaña, un evento en el que no solo se comen castañas sino que se recogen los frutos del castaño mientras se admira el entorno en el que crecen más de un millar de ejemplares.

Del sabor y energía que aporta la castaña no solo disfrutan, y mucho, los humanos. También lo hacen los corzos, las yeguas, los jabalíes o las vacas, animales con los que podemos cruzarnos en el camino.

Ninguna fecha es mala aunque, probablemente, sea el otoño una de las épocas más interesantes para aprovechar la amplia paleta de colores que ofrece el bosque.

Agroturismo en Apellaniz

Aunque el concepto de agroturismo es relativamente nuevo, la casa rural Izarrate se asienta en una construcción centenaria. Su propietario, Sergio Martinez de Rituerto, ha dado el nombre de cada uno de los barrios de Apellaniz, a las tres plantas del edificio.

Los apartamentos independientes, adecuados para personas con movilidad reducida, con estructura de roble y mampostería, tienen capacidad para dos, cuatro o seis personas y, gracias a la posibilidad de añadir camas supletorias, duplican su capacidad si es necesario.

Integrado en Nekatur, Izarrate ofrece distintos elementos de entretenimiento y en sus apartamentos servicios como horno o lavavajillas

Integrado en Nekatur, Izarrate ofrece distintos elementos de entretenimiento y en sus apartamentos servicios como horno o lavavajillas A. Viri

Con su propia huerta ecológica, Izarrate proporciona experiencias como la visita detallada al castañar y, equipados con traje de apicultor, de uno de los colmenares.

WhatsApp Image 2026-05-17 at 21.35.54.La propuesta que incluye explicaciones sobre la vida y comportamiento de las abejas, suele durar unas dos horas

WhatsApp Image 2026-05-17 at 21.35.54.La propuesta que incluye explicaciones sobre la vida y comportamiento de las abejas, suele durar unas dos horas A. Viri

Gastronomía de castañas y miel

Para darles un toque especial, las castañas se asan con sarmiento del que no está a falta Álava.

Como postre se toman asadas con leche y se enriquecen con miel. La gaztain zopa, el puré de castañas o la crema de castañas son alternativas aunque no de consumo diario en las cocinas vascas.

Los restaurantes Izki y Los Roturos, en Maeztu, se esfuerzan en presentar platos sencillos y de temporada tanto en su menú del día como en el de fin de semana.

Maravillas dentro de la tierra: Mina Lucía

En Atauri, en las lindes del Parque Natural de Izki, a menos de seis kilómetros y solo a esos minutos de distancia de Apellaniz, se encuentra la Mina Santa Lucía, una de las dos minas de asfalto natural en Europa, abierta al público hace tres años y que a excepción de la de San Idelfonso- primera en abrirse- tiene, como el resto de las minas de la zona, nombre de mujer aunque ellas nunca trabajaron allí. Las versiones sobre la razón son varias. La más profesional asegura que se trataba de los nombres de las secretarias de la fábrica de asfaltos, a poca distancia, pero con sede en Donosti. La más picante concluye que eran las amantes de los propietarios y el relato más familiar sostiene que eran los nombres de las mujeres e hijas de los mineros. Lo que sí que es cierto que quienes trabajaron allí, sacando lágrimas, panes o bloques, dejaron las marcas de las tachuelas de sus botas en el suelo. Un milagro que se conservasen pese a que tras su cierre en 1923 la mina, propiedad de todos y de nadie, era usada por el pastor para curar quesos, por el agricultor para guardar aperos, por el ganadero para refugiar sus animales…

La presencia de asfalto natural en Atauri se debe a que sus montañas , que estaban sumergidas en el mar, son de origen cretácico. Las rocas en el interior de la mina parecen llorar lágrimas negras que amenazan con dejarse caer al suelo y formar “hilillos” cual finas cuerdas de guitarra o charcos cuando, como esta de la imagen, son grandes

La presencia de asfalto natural en Atauri se debe a que sus montañas , que estaban sumergidas en el mar, son de origen cretácico. Las rocas en el interior de la mina parecen llorar lágrimas negras que amenazan con dejarse caer al suelo y formar “hilillos” cual finas cuerdas de guitarra o charcos cuando, como esta de la imagen, son grandes A. Viri

Las visitas por uno de los parajes más singulares del país vasco se llevan a cabo los fines de semana con un recorrido de apenas trescientos metros que se transita en menos de una hora.

Mina Lucía, de asfalto natural, forma parte del patrimonio industrial de Álava y es la única de este tipo visitable en España. La otra mina europea de estas características- La Presta- se encuentra en Val-de-Travers, Suiza y al igual que la alavesa se encuentra cerrada a la extracción

Mina Lucía, de asfalto natural, forma parte del patrimonio industrial de Álava y es la única de este tipo visitable en España. La otra mina europea de estas características- La Presta- se encuentra en Val-de-Travers, Suiza y al igual que la alavesa se encuentra cerrada a la extracción A. Viri

La antigua estación de Atauri, a escasa distancia de la abandonada fábrica de asfaltos, será en no mucho tiempo un centro de interpretación desde el que se impulsará un entorno aun bastante desconocido. La tarea de divulgación, en realidad, ya ha comenzado. Recientemente se ha celebrado la segunda edición del Día de la Mina en el que los paseos interpretativos y visitas guiadas para conocer el entorno de la vía verde se entremezclaban con sabores de castañas, quesos, morcillas o miel.

Puesto que el próximo año se celebrará el centenario del ferrocarril vasco-navarro, las actividades llevadas a cabo se han centrado en esa conmemoración. Los vestigios de este antiguo ferrocarril se han convertido en Vía verde

Puesto que el próximo año se celebrará el centenario del ferrocarril vasco-navarro, las actividades llevadas a cabo se han centrado en esa conmemoración. Los vestigios de este antiguo ferrocarril se han convertido en Vía verde A. Viri

La visita a Asfaltokia, el centro de interpretación de los asfaltos naturales -presentada este año en Fitur- y la visita a la mina de Atauri sería una excursión incompleta sin aventurarse a recorrer los cinco kilómetros que separan la iglesia de este pintoresco concejo de Antoñana.

Atauri, al igual que Apellaniz perteneciente al concejo de Arraia-Maeztu, con solo medio centenar de habitantes está dividida en dos barrios separados por el río Ega. La cercana Antoñana pertenece a Campezo

Atauri, al igual que Apellaniz perteneciente al concejo de Arraia-Maeztu, con solo medio centenar de habitantes está dividida en dos barrios separados por el río Ega. La cercana Antoñana pertenece a Campezo A. Viri

La naturaleza que rodea el concejo y que para los visitantes se encarga de descubrir Natouring regala senderos y rutas. El túnel de Cicujano, de no más de trescientos metros de recorrido, es el primero de la Vía verde surgida del Ferrocarril vasco navarro —unía Vitoria con Estella— que fue restaurado. Es uno de los paseos más habituales que puede iniciarse en Leorza y que garantiza sorpresas que sugieren detenerse. Al no haberse podido recuperar algunos túneles entre Laminoria y Arlabán, la vía verde no transcurre en su totalidad por el trazado ferroviario original que atravesaba localidades de Álava, Navarra y Gipuzkoa.

Quizá no sepas

En la recuperación de Mina Lucia y la estación de Tren de Atauri, de estilo anglo-sajón y diseñada por Alejandro Mendizabal, se han invertido cerca de tres millones de euros, en su mayor parte provenientes de fondos europeos.

Al tren vasco navarro, que comenzó a funcionar un año después del cierre de la mina para transportar el material desde la fábrica de asfaltos, se le conocía con el sobrenombre de "el trenico" o el "cangrejero" ya que el rio Ega, por el que cruzaba, tenía abundancia de estos crustáceos.

La Ruta del tren vasco navarro, junto con todos los elementos del trazado- edificios-viaductos, infraestructuras, edificios, túneles..- está considerada bien de interés cultural.

La curiosidad de un pastor que observó que las rocas “escupían” algo negro llevó al hallazgo de las minas. La primera en descubrirse fue, probablemente, San Idelfonso. Las más grandes eran Teresa y Carmen.