Frame de Supergirl

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Cultura

La nueva Supergirl sorprende modestamente a la crítica del mundo entero

La prima de Superman no volvía a protagonizar su propia historia galáctica desde la fallida película de 1984

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Nadie daba un duro cuando DC Studios y Warner anunciaron hace unos años la preproducción de Supergirl, pues tenía todo el tufillo de franquicia woke con cero interés para el público masivo. Sin embargo, la aventura espacial narrada en clave de wéstern y protagonizada por la prima de Superman es más de lo que aparenta.

El cómic de Tom King en que se basa tiene por protagonista a una niña que sí recuerda la destrucción de Krypton y que, después de viajar por planetas con soles rojos que anulan sus poderes, era presentada como una heroína vulnerable y herida, pero con una asombrosa capacidad de superación.

El grueso del personaje radicaba, pues, en su fuerza de voluntad y no en su invulnerabilidad. Y de ahí mismo es de donde parte el filme que nos ocupa en donde Kara Zor, oscura y desencantada, incapaz de olvidar el trauma de la destrucción de su planeta, se cruza con una joven alienígena que necesita un guerrero para vengar la muerte de su padre a manos de un despiadado pirata espacial.

Ella se negará, por supuesto, pues ni quiere ni sabe vivir para los demás, pero un el robo de su nave y el ataque a su perro hacen que Kara se vea obligada a surcar el cosmos buscando un antídoto llevando a la alienígena con ella.

Son muy pocas las ocasiones en que una cinta de superhéroes logra ir un poquito más allá reflejando el verdadero tormento por el que pasan este tipo de personajes desde su creación misma

Este viaje hostil y lleno de peligros será el grueso central de una cinta que cuenta con la particularidad de presentar a una heroína terriblemente vulnerable debido a los constantes cambios de soles de la galaxia.

Como en las mejores entregas de la franquicia de Star Wars, desde El mandaloriano a Obi-Wan, los submundos criminales donde habitan proscritos, mercenarios y traficantes de todo pelaje, formarán parte de manera determinante de la estampa dándole al filme un aroma que se aleja por completo de los cómics y películas clásicas de Superman donde el súper héroe está marcado por el cariño recibido en la infancia con la familia Kent y su necesidad de amor en la vida adulta.

Aquí es todo más oscuro, todo más desencantado y desolador. Y quizá por ello, más interesante.

No se debe esperar tampoco demasiado del filme. Son muy pocas las ocasiones en que una cinta de superhéroes logra ir un poquito más allá reflejando el verdadero tormento por el que pasan este tipo de personajes desde su creación misma.

El tormento del superhéroe va ligado a su propia naturaleza, por eso cuando una cinta es un poquito más profunda, un poquito más atormentada, desde un El caballero oscuro a un Logan, muchos lo agradecemos porque, en la mayoría de los casos, estos filmes están construidos sobre la infamia y el insulto intelectual.

Supergirl está entre ambos mundos. No es una obra maestra, no un horror. Es una película correcta, entretenida, que cumple perfectamente su objetivo veraniego de meter al público en una sala de cine y sin demasiada basura woke salpicando la cinta. Todo correcto.