Suelos pobres y clima duro, dos condiciones que dificultaban el desarrollo de la agricultura apenas suficiente para el sustento familiar, obligaron a los maragatos a reinventarse. Mientras las mujeres doblaban el lomo en la casi siempre pequeña extensión de campo, los hombres se dedicaron a transportar mercancías abriendo nuevas rutas con la ayuda de sus mulas.
Eran los arrieros, precursores del comercio que dieron a la comarca el brillo que proporciona una economía saneada. Algo más de 700 km en los que la Sierra de Teleno y Astorga marcan límites. A la primera llegaron los romanos para hacer de ella el mayor complejo minero a cielo abierto y la segunda, capital de la comarca, se convirtió en centro neurálgico desde donde Roma administraba la extracción.
El oro fue a parar a las arcas del Imperio pero las huellas dejadas por la explotación del mayor complejo minero romano forjaron el carácter maragato. El brillo económico de las fortunas obtenidas por los arrieros con el agotamiento de las mulas que transitaban por tortuosos caminos aún se aprecia en localidades como Castrillo de los Polvazares, uno de los mejores conservados con sus típicas casas maragatas de amplios patios en los que los arrieros, tras incansables traqueteos por calles empedradas, dejaban sus carros a buen recaudo.
En 1980, Castillo de los Polvazares fue declarado conjunto histórico artístico. La arquitectura maragata distribuye la vivienda en torno al patio
Santa Coloma de Somoza es otro pequeño pueblo maragato con menos de quinientos habitantes en el que cada año sus patios se abren para celebrar la Feria de la Artesanía. Lo que pocos imaginarían es que allí se instalase el Museo del Pop. La decisión tomada por Alex Cooper, agitador cultural y líder de los grupos Los Flechazos y Cooper, se materializó hace dos años, momento en el que el museo que ocupa la antigua casa de las maestras abrió las puertas para mostrar un archivo de cultura del pop de los años 1963 a 1968
¿Locura o acierto? El tiempo lo dirá pero en menos de veinticuatro meses catorce mil personas han visitado las salas que Cooper o Alejandro Diez Garin, su nombre de pila, considera son las de un coleccionista que acumula mucho material. Mucho y aún sin cuantificar.
Las cuatro personas que trabajan en el museo ofrecen a los visitantes una experiencia humanizada, sin dudar un instante en tararear alguna melodía si eso ayuda al invitado a reconocerla
El Museo pretende ser foco cultural de una zona con alto potencial gastronómico y entorno natural en el que el fundador ha decidido vivir.
Arrieros o maragatos. El orden de los factores no altera el valor del producto, una profesión que “descarriló” con la llegada del ferrocarril que, sin embargo, no fue capaz de arrollar la imagen de honradez que tuvo y conserva la región.
Astorga, la capital
Los grafitis han llegado para contar en imágenes parcelas de la extensa historia de la ciudad que fue francesa durante dos años. Hasta en dos ocasiones Astorga sufrió el asedio napoleónico que terminó por hacerla suya en 1810. El colorido mural, con una dimensión de 320 metros cuadrados, recoge la resistencia mostrada por la tropa de Voluntarios.
Es, en palabras de Cooper, un centro de documentación que recopila datos de la "edad de oro" de una expresión cultural
Pero la historia de la capital, como demuestran sus edificios, va mucho más allá. La amistad que Gaudí tenía con el obispo de Astorga fue suficiente como para que, pese a estar inmerso en la Sagrada Familia, el arquitecto aceptara construir el Palacio Episcopal al que protegen las torres semicirculares de la muralla de la que se conservan aún más de dos kilómetros.
El leonés Dadospuntocero es el autor del grafiti pintado en el lateral de una fachada próxima a la catedral
Dos mil quinientos metros de longitud llegó a tener la muralla de Astorga construida en el siglo IV
Los tres siglos que se necesitaron para poner punto y final a la construcción de la Catedral Santa María de Astorga es razón suficiente como para que en ella se admiren estilos gótico, barroco y renacentista. A pocos metros se encuentra la Celda de las Emparedadas, un pequeñísimo espacio de apenas cuatro metros cuadrados en el que “por voluntad propia” algunas mujeres permanecían hasta morir.
La catedral fue levantada sobre otra románica del siglo XI. Un sistema de audioguías adaptado para los más pequeños permite que estos disfruten de la visita al igual que los adultos
En plena ciudad emergen las ruinas romanas de lo que fue una casa, posiblemente del siglo I después de Cristo.
Pese a que tan solo puede apreciarse un tercio de lo que fue la casa- el resto permanece oculto bajo edificios que se construyeron posteriormente- los restos permiten observar un área termal y ricos mosaicos
La fachada del ayuntamiento es otra de las “atracciones” porque su reloj del siglo XVIII, además de marcar la hora, exhibe las figuras de Juan Zancuda y Colasa quienes vestidos con sus trajes de maragatos golpean con un mazo la campana.
El ayuntamiento, construido entre los años 1683 y 1704, es otro de los tesoros de la ciudad
La visita es cultural. Y gastronómica
Mantecadas, chocolate, hojaldres, cocido maragato y hasta ajo arriero. Dulce y salado. La maragatería tiene de todo incluyendo un tesoro gastronómico cuyo origen se remonta a los romanos y que constituye un activo económico a cuidar en la zona: la cecina.
Si tiene que sobrar, que sobre la sopa. El cocido maragato se come al revés: se comienza por los "tropiezos", se sigue con los garbanzos y berza, y se acaba con la sopa. Siempre que el estómago haya hecho reserva de hueco
En Pradorrey, a siete kilómetros de Astorga, los descendientes de una familia maragata prosiguen la tarea que en los sesenta comenzó José Nieto en una empresa a la que llamó Cecinas Nieto. José Luis y Conchi, sus hijos, con una visión adecuada a los cambios de la sociedad, han hecho que la comunidad musulmana vea en la versión halal de este producto la alternativa al jamón.
Un nuevo nicho de mercado para un producto extrañamente aún no muy conocido fuera de la provincia y que en comunidades como la vasca no está muy introducido. Sin embargo se exporta a países europeos como Francia, Dinamarca o Italia y llega a otros de mayoría musulmana como Catar, Marruecos, Jordania, Omán, Arabia Saudí….
La lista de ingredientes para elaborar cecina es corta y fácil de recordar: vacuno de más de cuatro años, sal y humo. El proceso para obtener el producto es más largo y puede alcanzar los 18 meses en los que se consigue un producto premium si la carne tratada es babilla o contra
Descartado el morcillo, las partes de la pata que se utilizan son babilla, cadera, contra y tapa que antes de salir al mercado realizan su propio recorrido por las instalaciones, comenzando por el saladero. Luego se lavan y secan antes de pasar al ahumadero para el que los Nieto solo usan madera de encina, y terminan en la sala de curación.
La IGP cecina de León permite también el ahumado con madera de roble
La cecina, que ha conseguido la denominación de Identificación Geográfica Protegida, aparece en el Quijote, un hidalgo que sabía lo que era bueno
En 2019 la versión halal de la cecina El abuelo maragato, una de las marcas de Cecinas Nieto- 5C, el Abuelo, El Buey y Alazán-, consiguió el Oscar de la alimentación: el premio Great Taste, una cata a ciegas de alimentos. Primera empresa de cecina que lo ha logrado.
