Penélope Cruz es una de las protagonistas de 'La invitación'
'La invitación', la magnífica versión americana de 'Los vecinos de arriba' de Cesc Gay
Seth Rogen, Olivia Wilde y Edward Norton y Penélope Cruz protagonizan esta comedia teatral con interpretaciones sobresalientes
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Cesc Gay estrenó la obra de teatro 'Los vecinos de arriba' en 2015 y su éxito le llevó a llevarla al cine en 2020, bajo el nombre de 'Sentimental', con Javier Cámara, Belén Cuesta, Alberto San Juan y la argentina Griselda Siciliani en los papeles protagonistas.
La película, entretenida y magníficamente bien interpretada, adolecía entonces de lo que adolece el cine español cuando adapta una obra de teatro y es que todo resulta más próximo al teatro filmado que a una película teatral.
Y son dos cosas bien distintas. Y la principal pega de 'Sentimental' (que era muy poco cinematográfica) es el principal acierto de 'La invitación' (que madre mía si lo es).
Seth Rogen y Olivia Wilde interpretan a un matrimonio que recibe en su casa al matrimonio vecino conformado por Edward Norton y Penélope Cruz.
Es imposible elegir cuál de los cuatro actores está mejor, cada uno en su papel de excesivos y maniáticos cincuentones.
Rogen, quisquilloso y casi psicótico, habría sido un perfecto Woody Allen en esta misma película rodada veinte años atrás.
Wilde, sensible y perfeccionista, se atreve con la dirección, además, en una película que es puro movimiento.
Norton, siempre impecable, perfecto y desconcertante, inquieta y embauca por igual en cada plano.
Y Cruz se desmelena llevando a su papel al límite perfecto entre la desvergüenza y la caricatura, allí donde es casi imposible ir como actor y donde es casi imposible creerte a un actor.
Ahí mismo ella brilla, quizá por encima del resto.
Banda sonora
Todo funciona a las mil maravillas en el filme. Lo primero que asombra es el uso desmesurado de la banda sonora en su primer acto donde unos violines asfixiantes van subrayando la tensa relación que hay entre el matrimonio del piso de abajo, Rogen-Wilde, y que deja latente el problema de comunicación en que está instalado su matrimonio.
Estamos ante una de las comedias más inteligentes de los últimos años
Unos violines que irán entrando y saliendo de manera inteligente y precisa durante toda la película.
Lo siguiente que llama la atención es la planificación, que abarca el uso de la cámara del magnífico director de fotografía Adam Newport-Berra, responsable de 'The Bear' y 'Euphoria', y que se mueve por este apartamento neoyorkino con una sutileza y una originalidad también, admirables.
Y lo hace con unas decisiones creativas magníficas, sin renunciar a primeros planos permanentes que están alternados con varias decenas de tiros de plano distintos lo que le da al conjunto una vitalidad, un movimiento y un dinamismo que nos recuerda todo el rato la idea inicial y es que, por muy teatral que sea un texto, estamos ante una película de cine.
Pero ni siquiera todo lo anteriormente mencionado es lo mejor de la película, sino el verdadero tema de fondo del filme que son las relaciones humanas, los constructos sociales, el paso del tiempo y la edad, el deterioro en las relaciones de pareja y todas las capas que el punzante guion va abriendo para mostrar a cuatro personajes contradictorios, complejos y fascinantes.
Y lo hace de manera más aguda y chispeante que el guion de Gay, también de manera más profunda y divertida y, repetimos, de manera mucho más cinematográfica.
En definitiva, estamos ante una de las comedias más inteligentes de los últimos años que tiene mantiene absorto y sonriente todo el tiempo. Y sólo ya eso es de lo más estimulante.