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Historia de oro para el fútbol español. Dieciséis años después de que Iker Casillas levantase la primera Copa del Mundo de España en Sudáfrica, la Selección española lo vuelve a hacer y consigue bordar su segunda estrella en la camiseta.

Esta vez contra la Argentina de un Messi que jugaba su último Mundial y que buscaba hacerse con la cuarta estrella para una selección que llegaba al encuentro como vigente campeona -Catar 2022-.

Final apretada la que ha tenido lugar en el estadio de Nueva Jersey/Nueva York, a la que los de Luis de la Fuente llegaban con una evidente confianza tras la exhibición de calidad demostrada en la semifinal ante Francia.

Por su parte, la selección albiceleste llegaba tras un ajustado partido de semifinal en la que los argentinos consiguieron remontar la ventaja del equipo inglés en los últimos minutos del partido gracias a los goles de Enzo Fernández -en el minuto 85- y de Lautaro Martínez -en el 90+1-.

La selección española se juega 44 millones de euros en la final del Mundial: un 66% más que en Sudáfrica 2010

A la prórroga

Tras unos primeros 90 minutos en los que la selección española ha contado con clara superioridad, el momento clave llegaba en el 9+4' cuando, tras una falta de Enzo Fernández sobre Pau Cubarsí, la selección argentina se quedaba con uno menos.

Así, los de La Roja, tal y como ya hicieron en el Mundial de 2010 en el que resultó vencedora, llegaban a la prórroga con aparente ventaja pero con el protagonismo del portero argentino, el Dibu, en auge, después de haber salvado su portería en varias ocasiones.

Mención especial al remate a puerta lanzado por Nico Williams y anulado tras una supuesta y polémica falta pitada por Slavko Vincic de Mikel Merino sobre Otamendi.

También el debut, en el minuto 98', en el Mundial del vasco Martín Zubimendi, centrocampista del Arsenal natural de San Sebastián, en sustitución a Rodri.

Ferran Torres tras marcar el gol de la victoria Selección española de Fútbol

El gol de la victoria, primer gol del partido, lo marcaba Ferran Torres en el arranque de la segunda parte de la prórroga -minuto 106-; librando de esta manera a España a la tanda de penaltis. Algo que se antojaba complicado para la selección española, teniendo en cuenta que esta ha perdido cuatro de sus cinco tandas de penaltis en diferentes Mundiales, incluyendo las tres últimas de forma consecutiva.

Así, la España de los vascos Oyarzabal, Zubimendi o Unai Simón consigue su segunda estrella en una noche mágica, histórica, inolvidable.