El sector del lujo español no es ajeno al tsunami de la pandemia y se prevé que cierre 2020 con una caída superior al 20 % que lo dejará en niveles de 2015, solo mantenido por el llamado "lujo silencioso", el de aquellos que por pudor consumen a escondidas, un fenómeno que aumenta en tiempos de crisis.



De hecho, la Asociación Española del Lujo (una asociación que desde hace diez años hace de 'lobby' para empresas del sector) asegura que los españoles con mayor poder adquisitivo y acostumbrados al lujo son los que están evitando que en España el sector de alta gama se vaya a desplomar más del 23 % este año.



Su presidenta ejecutiva, Cristina Martín, explica en una entrevista que en este año el conocido como "lujo aspiracional", propio de las clases medias, se ha retraído con fuerza, ya sea por reducción de recursos a causa de la crisis generada por la pandemia o ya sea por pura precaución, una actitud que también ha llevado a que la tasa de ahorro esté en máximos históricos.

El "lujo silente" contiene la caída

"El que está aguantando ahora el sector es el lujo de las clases más altas", que no se ha visto tan afectado por la crisis y que, tras un periodo inicial de incertidumbre durante la primera ola "ha vuelto a gastar" pero ahora de una manera más silente "sin querer ostentar", según Martín. "Básicamente, están consumiendo lujo, pero no lo dicen".



Ese "lujo silente" se está traduciendo en la apertura de puertas traseras en joyerías y tiendas de perfumería de lujo, facturas semanales de miles de euros en latas de caviar para consumo en casa, nuevos servicios de cáterin a domicilio de 'estrellas Michelin' o servicios de taxi en helicóptero para que familias adineradas puedan reunirse en lugares remotos, relata.



Igualmente, se ha detectado un "boom" de productos de "lujo de andar por casa", como prendas o utensilios pensados para el hogar, claro reflejo de una reducción de la vida social, y se ha notado un mejor comportamiento, comparativamente, del "lujo de experiencias" (arte, coches de lujo, aviones y yates privados, vinos y licores y comida gourmet).

Un retroceso sin precedentes

Pese a todo ello, el sector del lujo no está siendo ajeno a la crisis derivada de la pandemia y en todo el mundo se está resintiendo. Según Bain & Company, en todo el mundo el sector de los artículos de lujo cerrará 2020 con una facturación de unos 217.000 millones de euros, un 23 % menos que en 2019, lo que supone retroceder a niveles de 2014. Es la primera contracción desde 2009, coincidiendo con la anterior crisis, según señala Efe.



Por lo que respecta a España, el retroceso también oscilará entre el 20 y el 23 %, en función de cómo evolucionen las ventas en la recta final del año, según la Asociación Española del Lujo. Así, la industria española del lujo podría cerrar con una facturación de entre 5.000 y 5.270 millones de euros, lo que supone retroceder a niveles de 2015. Aún así, este "lobby" calcula que España conservará su quinta posición en la clasificación mundial, solo por detrás de Francia, Italia, Alemania y Suiza.

¿Para cuándo la recuperación?

Como muchos otros sectores, éste confía en recuperarse plenamente para 2022 o 2023, cuando se volvería al nivel de 2019. "Todos hemos experimentado un año difícil de cambios rápidos e inesperados y el lujo no ha salido ileso", según Claudia D’Arpizio, socia de Bain & Company.



Esta consultora cree que en 2021 la recuperación podría oscilar entre el 10-12 % y el 17-19 %, según evolucione el control del covid-19, una variable que actualmente es muy inestable, con lo que durante el próximo año se podría recuperar la mitad del terreno perdido en 2020. Desde la Asociación Española del Lujo tampoco se atreven a aventurar pronósticos y enfatizan que en el caso de España será fundamental la recuperación del tráfico aéreo y el turismo.



Círculo Fortuny explica que a nivel internacional la recuperación parcial en 2021 será posible por una reactivación del 20 % del consumo interno, un avance del 22 % en el comercio minorista, y el empuje del 18 % del mercado asiático (liderado por China) y del sector turístico, que volverá a la senda alcista con un aumento del 10 %.