Los bancos que operan en España duplicaron en 2020 sus peticiones de liquidez al Banco Central Europeo (BCE), con un total de 260.971 millones de euros, al cierre de uno de los ejercicios más difíciles de su historia, marcado por la crisis del coronavirus. Según los datos que ha publicado este jueves el Banco de España, la citada cantidad es también superior en casi 300 millones a la correspondiente a noviembre, entonces ya en plena segunda oleada de la pandemia, que sigue impactando con fuerza en las economías de los países del euro.



La situación, agravada ahora por una tercera oleada y con una escalada de contagios casi incontrolable en algunos países pese a la llegada de las vacunas, no ayuda a tranquilizar al mercado, a pesar de recientes medidas como la decisión del BCE a principios de diciembre de relajar de nuevo las condiciones de financiación a los bancos europeos. El BCE ya había suavizado con anterioridad estas condiciones tras constatar la caída sin precedentes de las economías europeas, paralizadas durante meses por el confinamiento y la crisis posterior, y en el caso de España, severamente castigada por el hundimiento del sector turístico.



Estos préstamos, llamados TLTRO por sus siglas en inglés, ofrecen fondos en buenas condiciones de precio y amortización para que lleguen a la "economía real". Por el contrario, la banca española no hizo ninguna petición de fondos a corto plazo en diciembre por cuarto mes consecutivo, en contraste con los 102 millones de euros solicitados un año antes.

4,13% de crecimiento respecto a 2019

En cuanto al programa de compra de deuda pública y bonos, el saldo vivo al cierre de diciembre era de 469.488 millones, un 41,3 % más que a cierre de 2019 y un 3 % más que el mes anterior. La entidad europea también decidió el pasado diciembre ampliar de nuevo el programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP) desde finales de junio del 2021 "al menos" hasta el cierre de marzo del 2022, al tiempo que aumentó su dotación en 500.000 millones de euros, hasta los 1,85 billones de euros.



Respecto a los bancos de la zona del euro, sus peticiones de financiación al BCE -incluidos los TLTRO- casi se triplicaron en comparación interanual, al pasar de 642.118 millones a 1,77 billones. También se elevaron con respecto a noviembre, cuando se solicitaron 1,75 billones de euros.