El Servicio de Estudios del BBVA detecta síntomas en el economía nada halagüeños, es por ello que ha revisado la previsión de crecimiento para Euskadi en 2021, reduciéndola a un 5,3% del PIB. Es una previsión que rebaja en más de tres puntos el 8,6% que anunció el Gobierno vasco el pasado lunes de esta semana. Las causas de este enfriamiento residen en el incremento de los contagios provocados por la tercera ola del coronavirus y las restricciones asociadas, pero también al parón que está sufriendo Europa desde finales de diciembre. Las consecuencias de la pandemia en Alemania, Francia y Reino Unido han frenado las exportaciones, un punto clave en la economía vasca. Junto a esto, un repunte en los trabajadores afectados por ERTE en el último trimestre completarían las causas que han llevado a la institución financiera a enfriar la previsión de crecimiento en Euskadi. 

Para el conjunto del país, el BBVA rebaja también a previsión de crecimiento del PIB. Así, en España, para este año, la predicción de la entidad financiera va del 6% hasta el 5,5%. Diversos factores explicarían esta revisión. En primer lugar, el deterioro de los indicadores sanitarios y las medidas de distanciamiento social establecidas en España y Europa debilitan la leve recuperación del turismo observada durante el verano y desaceleran el avance del consumo. El menor ritmo de avance de la Unión Europea (UE) también limita la recuperación de las exportaciones. En concreto, los datos disponibles de finales de 2020 apuntan a una mayor desaceleración de las ventas al exterior. 

Las vacunas, los Fondos Europeos y no subir impuestos

Las claves para acelerar la recuperación, según los expertos del BBVA, residen principalmente en tres vectores: una vacunación rápida, efectiva y masiva, que permita relajar las restricciones a la actividad económica y la movilidad; el impacto de los recursos ligados a los Fondos Europeos; y una política fiscal expansiva. Se trata de los tres elementos que favorecerían, a partir de la segunda mitad de 2021, el aumento de las inversiones y el consumo, así como la recuperación del turismo. Un escenario en el que se aceleraría la actividad.

En cualquier caso, con estos ritmos de crecimiento sería imposible alcanzar los niveles económicos pre covid antes de 2022. Será ese año, como señala la entidad financiera, cuando el ritmo económico puede alcanzar en Euskadi un crecimiento del 7,5%. Por lo que, la recuperación total de esta crisis se retrasaría hasta finales del año que viene. 

Problemas de solvencia en las empresas

Otro de las cuestiones que señalan los Servicios de Estudios del BBVA es que el problema de la fata de solvencia va a empezar a aparecer en las empresas. Según explican los expertos, las ayudas y préstamos covid, si bien han ralentizado el proceso de cierres, en particular, de Pymes, no resuleven el problema de la falta de demanda sostenida. Así que, mientras no haya medidas más contundentes para contener la deuda o reestructurarla van a surgir problemas de solvencia.