La compraventa de vivienda en Euskadi, aunque amortiguada por el comportamiento de mercado durante el último año, ha crecido en los últimos meses y apunta a un incremento sustancial respecto al trimestre anterior,  según señalan los principales órganos de agentes inmobiliarios. Movimiento en el que destacan nuevos créditos hipotecarios que superan con creces el número de operaciones de compraventa en Euskadi debido a la refinanciación por los bajos tipos de interés que invitan a un cambio en las condiciones del crédito. El escenario de pandemia ha llevado a los bancos a presentar ofertas atractivas para favorecer a aquellos que vayan a iniciar un proceso de financiación o ya se encuentren inmerso en uno, como los miles de hipotecados incentivados además por la anulación de la cláusula de gastos que responsabiliza al banco de los gastos de tasación de hipotecas y el ahorro generado por los particulares durante la pandemia. 

Desde el colegio de agentes inmobiliarios de Gipuzkoa (COAPI) corroboran un comportamiento al alza en la adquisición de viviendas si bien desconocen las tendencias de los demandantes y "qué es lo que buscan o porqué". "Los primeros datos en las tentativas de análisis indican un crecimiento importante de la compraventa en el segundo trimestre, dado hasta ahora en todos los espectros de vivienda, desde la más humilde a la más cara", afirma Jose Luis Polo, presidente del colegio en Gipuzkoa, "la tensión de buscar viviendas en zonas más libres y menos urbanas puede ser un indicador de crecimiento, si bien no lo justifica". Un interés que han detectado en el resto de territorios hacia zonas periféricas que ha arrasado con viviendas sin ningún atractivo hasta ahora, en el punto de mira ante la incertidumbre y el creciente interés por el teletrabajo, apuntan desde el colegio. 

En el lado de la oferta, Polo atestigua un incremento en las viviendas con título de herencia que atribuye a un aumento de la mortalidad en una población envejecida, lo que contrarrestra una falta de producto en el mercado, actualmente con "menos de la mitad respecto a los máximos ofertados en el territorio", asegura. Tal y como indica, el elemento fundamental para que la compraventa se mantenga a niveles estables es el comportamiento del mercado financiero, actualmente con una oferta "muy alta e intereses atractivos". Los préstamos hipotecarios para financiar la compra de una vivienda tendrán un menor coste ya sea de interés variable o fijo, este último al alza en los últimos meses. "Si un tercio de las hipotecas se hacían a tipo fijo, ahora son cuatro de cada diez las que apuestan por este tipo de interés", asegura Jose Manuel González, presidente del Colegio de Agentes Inmobiliarios de Bizkaia. 

"Así como la crisis anterior no había financiación ahora mismo la banca tiene liquidez y apuesta por este nicho de mercado. Hoy por hoy el precio de la hipoteca sale más barato que un alquiler", asegura González, aunque el acceso al crédito este sujeto a requisitos más estrictos que en el pasado, necesitando una cobertura del 20% de los gastos de escritura y garantía de reembolso que beneficia a los potenciales hipotecados con un mejor perfil.  El próximo año será clave para conocer qué impacto ha tenido la crisis del coronavirus en el mercado de la vivienda, sector que, por lo general, el mercado necesita más tiempo para reflejar los cambios macroeconómicos. 

En este sentido, 2021 empezará a mostrar la dirección que tomará la vivienda tras recoger los escollos que ha dejado la pandemia el año anterior. "Todavía somos una sociedad anestesiada por el efecto de los ERTES y los préstamos por covid y no podemos predecir qué pasará cuando se cierre el grifo", cuenta Polo, "en cuanto al mercado inmobiliario, la amortiguación tiene un riesgo y dependerá del comportamiento de la economía el que la línea sea descendente y entre en resonancia con la compraventa. Si se endurecieran las condiciones financieras o el banco encontrara otr nicho de mercado tendríamos un problema".