El gasto en I+D en Euskadi llegó el año pasado a los 1.490 millones de euros, una cifra récord de toda la serie histórica ya que esta inversión no se vio afectada por el efecto negativo de la crisis de la covid. Esta cifra supone un gasto de 8,6 millones de euros más que el año anterior, un 0,6 % de incremento, con lo que se llegó al 2,08 % del Producto Interior Bruto (PIB) de la comunidad.



Este importante aumento respecto al dato del año anterior, 1,86 % en 2019, es debido, principalmente, a que la pandemia tuvo mayor incidencia en el PIB que en el gasto en I+D, ha explicado este viernes el Instituto Vasco de Estadística-Eustat. En la Unión Europea, según los últimos datos disponibles correspondientes a 2019, esta inversión suponía el 2,23 % de su PIB y en España el 1,25 %.



El 47,3 % del gasto total en I+D en 2020 en Euskadi se llevó a cabo en Bizkaia, el 42,6 % en Gipuzkoa y el 10,1 % en Álava. El gasto en Investigación y Desarrollo Tecnológico representó el 2,63 % del PIB de Gipuzkoa, el 1,95 % en el caso de Bizkaia y el 1,35 % en el de Álava.



Según informa Efe, la I+D empleó a 19.511 personas el año pasado, tras un descenso del 0,5 % respecto al año anterior. En cambio, el personal investigador, 13.629 personas, aumentó el 0,8 %.



De las casi 20.000 personas empleadas a dedicación plena en la comunidad autónoma en esta actividad, 13.801 dependían de empresas (70,7 % del total), 4.546 trabajaban en enseñanza superior (23,3 %) y 1.164 en la administración (6 %).



El 36,5 % del personal de I+D en dedicación plena eran mujeres, un porcentaje prácticamente similar al del año anterior. En concreto supusieron 0,1 puntos menos sobre el total de personal, aunque, con una perspectiva más amplia, su peso se incrementó 3,1 puntos en relación al año 2010 y hasta 4,8 puntos sobre el año 2005.



Por lo que respecta a la ejecución del gasto, la mayoría, el 76,7 % (1.143 millones de euros), lo llevaron a cabo las empresas, mientras que el 17,4 % (258,7 millones) correspondió a la enseñanza superior y el 5,9 % restante (88,3 millones) lo ejecutaron organismos públicos.



Esta distribución, con la excepción este año en administración, se mantuvo relativamente estable en los últimos años. Respecto al año precedente, dos de los tres sectores, empresas y enseñanza superior, presentaron un aumento de su gasto en I+D del 1,2 % y 1,9 %, respectivamente, mientras que la administración pública disminuyó el 9,9 %.



Por lo que respecta a la financiación, las empresas destinaron a investigación 813 millones de euros, un 1,8 % más que en 2019, lo que supone el 54,6 % del total. La financiación pública, por su parte, aportó 510 millones, el 34,2 % del total del gasto en I+D, tras haber crecido también un 1,8 %.



El origen del resto de los fondos es el sector de enseñanza superior, 33,9 millones, las instituciones privadas sin ánimo de lucro, 7,7 millones, y el extranjero, 125,9 millones. En estos tres casos estas aportaciones sufrieron rebajas respecto al año anterior del 25,7 %, 2 % y del 1,9 %, respectivamente.



En cuanto a la procedencia de la financiación pública, predomina la aportación de la administración autónoma (411,7 millones), que aumentó un 0,9 % sobre el año anterior y representó el 80,8 % del total de financiación pública el año pasado.



Por su parte, la administración central (74,7 millones) aumentó su financiación un 8,1 % este año y situó su participación en el 14,7 % del total. Además, las diputaciones y administraciones locales (23,3 millones) participaron con el 4,6 %, aunque disminuyeron su contribución un 1,9 % en relación al año anterior.