El coche eléctrico sigue siendo una de las asignaturas pendientes en los garages de Euskadi con un porcentaje muy inferior a la media europea en el peso de estos vehículos sobre el parque móvil en general. Así, de los 2.086 vehículos matriculados el pasado año, solamente el 2,9% no eran de combustión. Las cifras están muy alejadas de países de nuestro entorno como Portugal y Francia o Alemania. Pero aparecen datos que empiezan a dar síntomas de un cambio en la tendencia. Así, el Plan Moves III que ofrece una subvención de 7.000 euros por la compra de vehículo eléctrico, ha recibido hasta enero 957 solicitudes, lo que supone ya el 63% de las 1.500 que esperaba el Gobierno vasco. 

Las ayudas están financiadas con los fondos europeos y son gestionadas por el Ente Vasco de la Energía que recoge la solicitudes desde el 28 de septiembre. Esta línea de ayudas está dotada con 9 millones de euros y tiene de plazo para recibir solicitudes hasta diciembre de 2023. Dos años, pero en tan sólo cuatro meses se han registrado peticiones por el 63% del presupuesto con que está dotada esta parte del programa. Las cifras, confirmadas por fuentes del departamento de Desarrollo Económico del Gobierno vasco, evidencian un cambio de tendencia y es que el pasado plan Renove impulsado por el Ejecutivo en 2021 regsitró 913 solicitudes, todas para coches de combustión o híbridos, y dejaron sin gastarse más del 70% de los 5 millones de euros de presupuesto. 

El Plan Moves III cuenta con dos líneas de acción para las que cuenta con 16,4 millones. Por un lado están estos 9 millones para la compra de unos 1.500 coches eléctricos y se convierte en la ayuda más voluminosa para la compra de vehículo eléctrico puesta en marcha hasta ahora en un programa que busca también aportar soluciones a los puntos de recarga. El programa Moves en su tercera edición responde a la necesidad de adaptar el mercado de la automoción a los retos de reducción de emisiones tratando de resolver los problemas más importantes que presenta: el elevado precio que todavía tienen los coches eléctricos y la falta de puntos de carga eléctrica para sus baterías. Estas infraestructuras se financiarán hasta en un 80% de su coste para permitir la instalación de estos puntos en garajes privados, lugares de estacionamiento públicos, como administraciones, hospitales, gasolineras, pero también en empresas privadas. En total España ha recibido para este convocatoria del programa 400 millones de euros. 

Para las instalaciones de puntos de recarga las solicitudes recibidas en el EVE hasta enero han sido 576. Se trata de unas infraestructuras en las que el País Vasco sí que necesita avanzar. Según un estudio elaborado por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) y la patronal de los concesionarios (Faconauto) se necesitan en Euskadi un mínimo de 14.987 puntos de recarga de acceso público para vehículos eléctricos en 2030, frente a los 443 puntos con que cuenta en la actualidad. Se trata de un esfuerzo que supone multiplicar por 30 los puntos disponibles actualmente. Para avanzar en esa dirección el Plan Moves III cuenta con 7,3 millones de euros ampliables.