Con la Unión Europea y el Gobierno central estudiando ya medidas como desacoplar el gas del precio de la energía o las rebajas prometidas por Sánchez el pasado domingo en la Conferencia de Presidentes, el Gobierno vasco mueve también ficha y está estudiando ya qué herramientas usar para salvar las derivadas económicas de la guerra en las empresas. Así lo ha confirmado el portavoz del Ejecutivo autonómico, Bingen Zupiria, que ha comentado que "va a ser necesario que en Euskadi nos apoyemos también en herramientas propias para esta situación tan extraordinaria".

En ese sentido, el Ejecutivo está ya reflexionando sobre qué nuevas herramientas de financiación poner en marcha. Los mecanismos de apoyo a las empresas van a ser activados mediante el Instituto Vasco de Finanzas y, según ha explicado Zupiria, se darán a conocer la semana que viene. Serán, en cualquier caso, herramientas que no solo ayudarán a las empresas con presencia en el mercado ruso o ucraniano; también incluirá a las empresas "afectadas por las consecuencias del conflicto bélico", lo que abre la puerta a cientos de firmas vascas que están sufriendo las consecuencias de la guerra de forma indirecta.

Según ha explicado el consejero "es pronto para definir detalles de importes y articulación", pero el Gobierno trabaja con la idea de dar todos los detalles el próximo martes. Mientras, Lakua, consciente de que la competitividad de las empresas vascas se está viendo resentida por los costes energéticos, anima a las empresas a acogerse a los programas impulsados por el Ente Vasco de la Enegía (EVE). Entre ellos hay ahora mismo 61 millones de euros destinados a ayudas para mejorar la eficiencia energética del sector industrial, 54 millones para fomentar el autoconsumo y el almacenamiento de las renovables o el plan Moves, que busca impulsar la electrificación del parque automovilístico de Euskadi y que está dotado con 16 millones de euros. También están disponibles 6,4 millones de euros en ayudas para la transformación de las flotas del transporte que se han publicado este mismo martes en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV), 7,7 millones para energías renovables térmicas y otros dos millones y medio para las energías marinas.

En total, el EVE dispone ahora mismo de programas presupuestados en 150 millones de euros, pero Zupiria ha afirmado este martes que el Gobierno autonómico está dispuesto a ampliar la dotación de los programas del EVE si la demanda empresarial lo hace necesario. El portavoz del Ejecutivo autonómico ha reconocido, pese a ello, que estas ayudas no satisfacen de manera inmediata las necesidades de las empresas en este momento, pero sí ayudan a "establecer sistemas de energía que a medio plazo puedan ofrecer soluciones a las necesidades" de las compañías.

Primera respuesta autonómica tras la petición de las patronales

Este paso dado por el Ejecutivo es el primero que da Lakua desde que las patronales pidiesen medidas la semana pasada. Hasta ahora, el Gobierno se había limitado a una revisión de la situación y de las previsiones que había dejado como grandes titulares la "emergencia energética" que anunció la consejera Tapia durante la semana pasada y la situación de "economía de guerra" que deslizó el lehendakari Urkullu el pasado miércoles. Preguntado Zupiria sobre la posibilidad de extender las ayudas a las familias, a los consumidores, el portavoz del Gobierno vasco ha dicho que habrá que esperar a conocer las decisiones a nivel europeo y nacional para ver qué hacer al respecto de este asuntos. "Estamos en un escenario muy complejo, con mucha incertidumbre y de cuya duración no sabemos mucho", ha concluido.