La escalada de los precios del alquiler en Euskadi se ha consolidado ya como la principal preocupación para los vascos.
Pese a algunas de las medidas puestas en marcha por las instituciones, como la activación de zonas tensionadas, los alquileres continúan en parámetros inalcanzables para buena parte de la población, entre ellos, los jóvenes.
Con niveles tan elevados, los ciudadanos necesitan destinar un alto porcentaje de sus ingresos al pago de la vivienda, lo que supone todo un reto emanciparse y, quienes dan el paso, se ven muchas veces obligados a compartir piso.
En Bilbao, alquilar un piso ya cuesta alrededor de 1.600 euros mensuales, lo que supone un 6,7% más que hace un año, según un estudio de Spotahome que ha analizado el precio real de habitaciones, apartamentos y estudios en ocho de las principales ciudades españolas —entre las que se encuentra la capital vizcaína— a partir de los datos de abril a junio.
Una cifra que sitúa a Bilbao como la segunda ciudad más cara, de las ocho analizadas, por delante en este caso de Madrid, que registra una subida del 2,6% y 1.590 euros.
En cuanto a los estudios, que de media en Bilbao suelen tener entre 30 y 45 metros cuadrados útiles, el pago mensual se sitúa en 1.100 euros, es decir, un incremento del 24,5% respecto a 2025.
Por su parte, una habitación en la capital vizcaína ronda de media al mes los 550 euros, un 3,8% más que hace un año.
Un tercio del presupuesto al pago de la vivienda
Con todo ello, el gasto medio por hogar en Euskadi el año pasado, según datos del Eustat, fue de 38.835 euros, lo que supone un incremento del 6,9%.
En concreto, los vascos tuvieron que destinar el 34,5% de su presupuesto a pagar la vivienda, así como agua, electricidad, gas y otros combustibles.
De esta forma, la vivienda y los suministros básicos se mantienen como los gastos más elevados para los hogares vascos, ya que un tercio de su dinero lo tuvieron que destinar a este concepto.
