Tras los datos conocidos esta semana, que situaban a Euskadi en una fase de "crecimiento sólido" impulsada por un comportamiento más favorable del comercio exterior, este viernes se han conocido nuevas cifras que apuntan a una evolución positiva de la economía vasca medida a través del Producto Interior Bruto (PIB).
Este indicador, que mide el valor total de los bienes y servicios producidos y prestados en un territorio en un espacio y tiempo concretos —tal y como define la RAE—, ha crecido un 2,3% respecto al mismo trimestre del año pasado.
En este sentido, y como viene ocurriendo desde hace 22 trimestres consecutivos, el PIB vasco se mantiene por encima del 2%, según los datos publicados por Eustat.
En comparación con el trimestre precedente, el PIB vasco ha aumentado un 0,7%, tres décimas por encima de las previsiones realizadas por el Gobierno vasco el pasado mes de julio.
Una evolución que el vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ha valorado positivamente.
El vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, en una imagen de archivo
“La economía vasca mantiene una evolución positiva, creciendo un trimestre más, y ya son 22 trimestres consecutivos con avances superiores al 2%. Además, los datos conocidos hoy superan nuestras previsiones y confirman la capacidad de resiliencia de Euskadi en un contexto económico internacional exigente”, ha afirmado.
Según Torres, estos resultados no solo consolidan una trayectoria sostenida de crecimiento en Euskadi, sino que también reflejan la fortaleza de la economía vasca "en un escenario internacional complejo".
Eso sí, el vicelehendakari ha destacado especialmente el papel del empleo como uno de los principales motores de esta evolución.
Empleo
La evolución del empleo se sitúa como uno de los elementos más favorables de las cuentas económicas.
Los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo han aumentado en 13.238 respecto al mismo periodo del año anterior, lo que supone un crecimiento del 1,3%. También ha mejorado la productividad, que ha registrado un incremento del 1%.
Acceso a una oficina de empleo de Lanbide en una imagen de archivo
“Es una señal muy importante que el crecimiento económico siga acompañado de creación de empleo y de una mejora de la productividad. La economía vasca está creciendo y ese crecimiento está llegando también al mercado de trabajo”, ha subrayado.
"Escenario internacional complejo"
Esta evolución se ve acompañada, además, por las “primeras señales de recuperación en Europa, principal destino de las exportaciones vascas”, como venía adelantando el termómetro de la economía vasca.
La eurozona ha crecido un 1,2% interanual y algunas de sus principales economías presentan una evolución algo más favorable, por ejemplo, la de Alemania.
“Para Euskadi resulta especialmente relevante la recuperación de Alemania, con la que mantenemos estrechos vínculos industriales y comerciales. Aunque su crecimiento sigue siendo moderado”, ha señalado Torres.
Inflación
La inflación, que viene siendo notoria desde que empezó la Guerra de Irán, se disparó hasta el 4,5% interanual en agosto, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Esta cuestión —una tendencia que ya se viene registrando en los últimos meses— viene explicada en gran medida por la tensión en Oriente Medio y las consecuencias sobre el Estrecho de Ormuz, que están afectando a España principalmente con el encarecimiento de la energía, según los análisis de CaixaBank Research publicados el pasado abril.
“Debemos seguir siendo prudentes. Hay riesgos que tenemos que anticipar y seguir de cerca. Si estas tensiones se prolongan, podrían terminar afectando a nuestra industria y al poder adquisitivo de las familias, por lo que debemos estar atentos a su evolución”, ha concluido el vicelehendakari.
De hecho, este jueves el lehendakari, Imanol Pradales, reconoció en el primer pleno de política general celebrado tras el parón estival que la Guerra de Irán en la industria vasca ya supone una factura geopolítica de 1.000 millones de euros para la industria vasca.
El Lehendakari, Imanol Pradales, en el pleno de política general celebrado el 17 de septiembre de 2026
En definitiva, las cuentas económicas del segundo trimestre confirman un crecimiento sólido de la economía vasca, apoyado en el consumo, la inversión y la creación de empleo, al tiempo que muestran una mejora gradual del entorno europeo y una estabilización todavía incipiente de la industria.
Demanda interna y externa
El crecimiento vasco continúa apoyándose principalmente en la demanda interna. El consumo de los hogares aumentó un 2,9% interanual, pese al repunte de la inflación, mientras que el consumo público creció un 3,7%.
También la inversión ofrece una señal especialmente positiva, con un avance de la formación bruta de capital del 3,9% y un crecimiento del 4,5% en bienes de equipo.
En cuanto al sector exterior, la demanda externa continúa recuperándose, las importaciones siguen creciendo a un ritmo superior al de las exportaciones, lo que limita una mayor contribución del sector exterior al crecimiento económico.
Por sectores, los servicios siguen siendo el principal motor de la economía vasca, con un crecimiento interanual del 3%, mientras que la industria volvió a tasas positivas, tras un primer trimestre especialmente negativo, con un crecimiento débil de un 0,5% en el conjunto del sector y un 0,7% en las manufacturas.
Por su parte, la construcción creció un 0,6% respecto al trimestre anterior, compensando la caída registrada en el periodo precedente, y su avance interanual se situó en el 1,7%.
