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El Gobierno vasco ha recaudado gracias al canon sobre las instalaciones de generación de energía renovable un total de 1,3 millones de euros.

Este canon fue uno de los frutos de la Ley de Transición Energética y Cambio Climático, impulsada por al entonces consejera Arantxa Tapia y aprobada en 2024 con los votos a favor de los socios del Ejecutivo vasco (PNV y PSE-EE) y de EH Bildu

Así, esta tasa era una de las grandes novedades de esta ley que se aplicaría a partir del 1 de enero de 2025 en grandes instalaciones con una potencia superior a 5 megavatios.

Quedaban entonces excluidas de su ámbito de aplicación las instalaciones ubicadas en suelo industrial, aquellas destinadas al autoconsumo y los proyectos con una potencia de generación inferior a los 5 megavatios.

En concreto, el canon ha generado hasta la fecha una recaudación de 655.600 euros anuales correspondiente a los ejercicios 2025 y 2026, resultando en un total de 1.311.200 euros. Una cantidad que será objeto de distribución entre las zonas afectadas una vez se apruebe la metodología definitiva de reparto.

Algo en lo que ya trabaja el Ejecutivo vasco que este lunes ha puesto en marcha el proceso de consulta previa para establecer la metodología que permitirá distribuir estos recursos. Una cantidad que está pensada para contribuir en el desarrollo de iniciativas alineadas con los objetivos de sostenibilidad, transición energética y adaptación climática impulsados por Euskadi.

La normativa prevé que las cantidades recaudadas se destinen de forma prioritaria a actuaciones relacionadas con la conservación, reposición y restauración del medio ambiente, así como a la promoción del uso racional de la energía y de las energías renovables y la adaptación del territorio a los efectos del cambio climático.

En concreto, las zonas receptoras podrán impulsar proyectos que mejoren la calidad ambiental de su entorno, favorezcan una gestión más eficiente de la energía y refuercen la resiliencia frente a los impactos derivados del cambio climático.