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Lo advertía Rosa Carabel, CEO de Eroski, en una entrevista hace unos días en Crónica Vasca: la 'superinflación' aun no ha llegado a los alimentos pero si la energía sigue empujando no pasará mucho tiempo hasta que lo haga.

La CEO de la cooperativa vasca recordaba que los productos más básicos de la cesta de la compra no han experimentado hasta ahora grandes subidas en clave interanual a pesar de que el IPC medio no para de crecer (el 5% en Euskadi en septiembre, según el dato conocido este miércoles).

La inflación media se desboca principalmente por los carburantes por la inestabilidad en Oriente Medio, y también por la vivienda y los restaurantes y alojamientos ligados al crecimiento del turismo.

En cuanto a la alimentación la media es del 3,8% pero aquí también hay que hacer matizaciones, como resaltaba Carabel: no todos los productos suben lo mismo y además algunos precios se mueven por ciclos sujetos a mejores o peores campañas, en algunos casos también en función del clima y otros factores externos.

Rosa Carabel, CEO de Eroski Araba Press

Promociones para mantener precios

El resumen es que el núcleo de la cesta de la compra se mantiene más o menos contenido, en parte también por promociones y descuentos de las cadenas de distribución, pero hay un riesgo cierto de que los valores medios actuales del IPC se trasladen a la inflación.

La presión de la inflación en los costes asociados a levantar la persiana de los supermercados, como nóminas, factura de la luz o transporte acabarán empujando a las compañías a repercutir una parte al cliente, advertía la máxima responsable de Eroski, cadena con mayor cuota de mercado en Euskadi.

El efecto de la inflación además es acumulativo y ha generado ya estos años un mayor apetito de marca blanca, carnes y pescados más baratos y un mayor control en general a la hora de gastar por parte de las familias.

BM Supermercados, de Uvesco

Es cierto que el distinto perfil tipo de cada cadena moldeará diferentes estrategias para hacer frente a la inflación.

Uvesco tiene por objetivo sostener un crecimiento anual de ventas de en torno al 7% en esta nueva etapa tras la salida de PAI Partners, siempre en busca de ese consumidor más 'premium' dispuesto a pagar algo más en lo referente a alimentación.

En clave macro, en la ecuación entra también en qué medida las empresas y el sector público podrán ir compensando vía salarios este boom inflacionario, aunque de momento el consumo de los hogares resiste en velocidad de crucero en Euskadi (casi 3% interanual) gracias a que cada vez hay más personas trabajando.