Alstom vuelve a la carga para impedir que el contrato millonario paran la construcción de 146 trenes de mercancías en París en el que está implicado la vasca CAF siga adelante.

Aunque el pasado mes de febrero parecia haber dado marcha atrás en su intento de impedir el contrato, sobre todo por la presión de las autoridades francesas, la empresa ha presentado un nuevo recurso contra el procedimiento de adjudicación del contrato  que supone 2.500 millones y que favorecía, además de a la empresa de Beasain, a  Bombardier, comprada por Alstom a finales de enero. Se trata del sexto recurso presentado por Alstom, según han confirmado fuentes de RATP, el eorganismo que gestiona los transportes parisinos   Los resultados de este recurso "estarán disponibles en unos meses" ya que "el juez remitió el caso ayer”, por el jueves, según han indicado las citadas fuentes, lo que supone nuevos retrasos em el inicio.

Desde RATP  mantiene que  "tomarán las medidas legales necesarias" para que Alstom cumpla el contrato, aunque no han  especificado cuando las presentarán.

Tras el intento de la empresa francesa de torpedear el contrato subyace el intento de bloquear la implantación de CAF en Francia y que le coma terreno en su expansión en lo que considera su territorio y en el que quiere mantener el monopolio. De hecho CAF ya se ajudicó un contrato con el operador SNCF a finales de 2019 para el suministro de 28 trenes con opción de 75 adicionales, que prestarán servicio en las líneas París-Clermont y ParísLimoges-Toulouse y por un coste de 700 millones de euros.

Alstom había presentado una oferta para la costrucción de estos  146 trenes de cercanías de París, pero quedó fuera de la adjudicación que se decantó a favor del consorcio formado entre CAF y Bombardier, en el que la vasca tiene un 40%, y que presentó una oferta más barata que el constructor francés.

A partir de ahí, Alstom ha  multiplicado sus apelaciones y, tras hacerse con el control de Bombardier, intentó retirarse del proyecto, algo que las autoridades franceseas no están dispuestas a consentir,  y han presionado al nuevo propietario de Bombardier para que lo ejecute, aunque sin conseguirlo.

Desde entonces, Alstom ha asistido a dos reuniones para discutir el proyecto, el 10 de febrero y el 4 de marzo, pero no se ha comprometido a cumplir el contrato de forma directa en ninguna de ellas .

Este retraso deja en impass a CAF que en este contrato se juega más de 1.000 millones de facturación, la mitad de toda la carga de contratación conseguida el pasado año.