La batalla entre los 1.100 accionistas del IMQ iba a llegar a los tribunales en una vista que comenzaba hoy para analizar el procedimiento por el que la dirección de la entidad había introducido un blindaje para evitar la compra de terceros. La acumulación de demandas de diferente sentido sobre el fondo del asunto ha llevado al juez Marcos Bermúdez ha posponer el jucio para analizar una acumulación de todos los procesos en una sola vista. El juicio, por lo tanto, se retrasa al menos diez días mientras continua una escalada de tensión que los accionistas partidarios de no facilitar la venta libre de participaciones, agrupados en Ademi, creen que servirá para que la dirección del IMQ avance en la venta a Adeslas para que aumente su 45% del accionariado. 

Y es que la semana pasada, el Montepío, la entidad que aglutina los fondos de ahorro y EPSV de los trabajadores y que cuenta con la capacidad de vetar una operación de venta vio como cambiaba uno de los miembros de su directiva. La asociación de médicos renovó a su representante. Hasta ahora, la mayoría de la dirección del Montepío ha mantenido una posición contraria a permitir la venta de libre acciones y los partidarios de evitar esa opción creen que se trata de un movimiento para deshacer el bloqueo que puede ejercer la EPSV del IMQ.  

El blindaje a juicio

En una operación de ingeniería mercantil, la anterior dirección del IMQ introdujo un blindaje para evitar la compra de la entidad que fue apoyada por el Montepío, que cuenta con el 0,1% del Grupo IMQ. Una cláusula que fue recurrida por un accionista de la PAI, asociación partidaria de poder vender las acciones en condiciones de mercado libre. La nueva dirección del IMQ decidió no presentar alegaciones al recurso contra el blindaje, allanándose en el proceso. Pero el juez advirtió que este movimiento podía dejar sin capacidad de defensa a los intereses del Montepío y decidió analizar el fondo del asunto. La vista iba a comenzar hoy, pero las diferentes demandas que se han presentado y que reclaman tanto el blindaje, como su retirada, como cuestionan el procedimiento de la decisión, han obligado al magistrado ha posponer el juicio para tratar de hacer una sola pieza con el caso. 

La dirección del IMQ ha reconocido el incio de contactos con Adeslas, que posee el 45% de las acciones, para venderle nuevas participaciones, las que corresponden a los accionistas que desean vender libremente y que están asociados en la PAI. Se trata de una operación que le daría el control a la empresa de Caixabank y que los responsables del IMQ recuerdan que busca garantizar el futuro de la entidad y que deberá ser aprobada por la Junta de Accionistas prevista para mayo. Frente a esta posición se encuentran los los accionistas contrarios a la venta y agrupados en Ademi. Quienes defienden comprar las acciones con los recursos del IMQ, sin dar la mayoría a Adeslas