La cadena de montaje de Mercedes en Vitoria parará por primera vez durante toda una jornada por la falta de suministros en los componentes eléctricos. No son, en esta ocasión semiconductores, como han confirmado portavoces de Mercedes a ´Crónica Vasca´, sino elementos de cable. Se ha tratado de un problema que tampoco tiene que ver con un proveedor asiático, sino con uno que fabrica estos elementos del sistema eléctrico en Macedonia. Se trata de Kroschu y sus componentes afectan al control del bomba de agua de los vehículos de Mercedes que fabrica la planta de Vitoria. La decisión afectará a los tres turnos de producción del próximo 25 de mayo, el martes que viene. 

La medida se convierte en una excepcionalidad ya que la fábrica de Daimler había logrado mantener hasta ahora la producción sin mayores alteraciones, salvo algún ajuste en el ritmo en dos jornadas del pasado mes de marzo. El problema con los componentes electrónicos empezó a sentirse en el sector de la automoción en Europa desde el pasado otoño, con graves problemas en las fábricas españolas de Seat en Martotell (Barcelona) o de Ford en Almufasses (Valencia). Mercedes registró algún problema también en sus plantas de Chequia, salvando siempre la producción en Vitoria. 

Esfuerzo para adecuar la producción a la disponibilidad 

En cualquier caso, portavoces de la planta vitoriana, señalan que los equipos de logística y compras están realizando un esfuerzo diario ampliando el rango de proveedores, creando nuevas licitaciones y adaptando la producción a los dispositivos disponibles sin perder los objetivos de fabricación. Y es que este año Mercedes ha elevado la fabricación de furgonetas hasta las casi 150.000 unidades, muy por encima de las 130.000 que figuraban en la previsión al principio del año. Los dispositivos electrónicos están fallando de forma alternativa y son complementos para distintas partes y funciones: desde las cámaras para facilitar el aparcamiento, hasta el control de dispositivos como la bomba de agua. Son condicionantes que "obligan a ordenar la producción día a día".  Y es que dentro de las alrededor de 600 furgonetas que salen cada día de la cadena de montaje, la variedad de modelos es muy amplia y contempla desde una Vito de transporte hasta en una EQV, el vehículo eléctrico de más alta gama.