La compleja situación que atraviesa Mercedes por la crisis de los semiconductores se recrucede más cada semana. Durante la última reunión entre la dirección y el comité de empresa, han comunicado un otro parón de una semana que provocará que dejen de fabricarse 3.600 furgonetas. De tal modo que ya serán dos semanas seguidas con la actividad parada que reducen las previsiones productivas hasta los 134.500 vehículos, casi 14.000 menos de los calculados en abril.

Este parón afecta directa e inevitablemente en el parque de proveedores de la automovilística, y todos ellos han tenido que recurrir a los ERTE por la escasez de pedidos. Mercedes también lo tiene activo ya una vez agotada la bolsa de horas contempladas en el convenio, y en principio tendrá una duración de 30 días hasta final de año.

Fuentes con las que ha podido hablar 'Crónica Vasca' aseguran que en las comunicaciones que llegan desde Mercedes a las empresas proveedoras, la factoría ya trabaja con unos niveles de producción muy similiares a los 2020, cuando se produjeron 125.000 furgonetas. Esto lleva a las empresas suministradoras a plantearse si será suficiente con el ERTE de 30 días que tienen activo.

Que las previsiones caígan significa que previsiblemente habrá más parones que vayan acarreando recortes productivos. A lo largo de esta semana y durante la próxima, con la cadena de producción parada, lo que se está haciendo dentro de la fábrica es terminar los 4.000 vehículos que permanecían sin acabar en la explanada de Araia.

Esas mismas fuentes explican que la línea de pintura de la planta alavesa está vacía, cerrada y sellada y hay, además, numerosas furgonetas tapadas con mantas a la espera de poder ser terminadas. En cuanto a los 750 trabajadores eventuales que Mercedes contrataba en abril, cuando vislumbraba unas cifras de producción record de 148.600 unidades, han firmado ya su salida de la fábrica, que en principio estaba previsto para el 18 de septiembre. Esto podría ser un indicio de que la actividad seguirá parada más tiempo.

En esta ocasión, la pieza que falta afecta al sistema de frenado por lo que se hace imposible soluciones que se habían venido aplicando como ir fabricando las furgonetas y dejarlas fuera. Fuentes conocedoras del proceso aseguran que no se descartan nuevos recortes en la producción de aquí a final de año. Una cifra como la estimada ahora no se registraba desde hace cinco años.