La OPA del fondo inversión sueco EQT sobre Solarpack habilitará un volumen de inversión cercano a los 800 millones de euros. Los propietarios actuales de la empresa, que se desprenderán ahora de sus acciones si la oferta sale adelante, se corresponden con familias vascas tradicionalmente inversoras, por lo que es de prever que buena parte de la dinero que obtengan de la venta de estas acciones recaigan en nuevos proyectos de inversión aún por determinar.

Los principales propietarios son  José Galíndez con un 40%, Pablo Burgos, con un 8% y la familia Ybarra Careaga a través de su sociedad de inversiones, Onchena. Precisamente Carmen Ybarra Careaga, marquesa de Arriluce, afrontó la compra del 6% de las acciones que tiene en Solarpack con parte de los beneficios obtenidos tras la venta de sus acciones en MásMóvil. Onchena era socio de referencia de la tecnológica con casi un 20% de las acciones que liquidó el pasado verano obteniendo en torno a 300 millones de euros tras vender la empresa a los fondos internacionales KKR y Cinven.

En cualquier caso, todavía queda un largo periplo para que la OPA se materialice, que podría alargarse hasta final de año, según como se apuren los plazos.

En estos momento se está a la espera de que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)  se pronuncie respecto a la OPA, después de que el fondo EQT presentara la solicitud pertinente el pasado 25 de junio, tras contar con el visto bueno de Competencia.

Cuando la CNMV se pronuncie, será el consejo de Solarpack el que emita su opinión sobre la OPA. La operación deberá también contar con el visto bueno del Consejo de Ministros por tratarse de la inversión de un fondo extranjero.

La OPA presentada por EQT sobre el 100% del capital de Solarpack está valorada en 881 millones de euros y cuenta con el aval del Banco de Santander. Para que salga adelante la oferta está sujeta a la aceptación de la misma por titulares de valores que representen al menos el 75% más una acción del capital social de Solarpack con derecho a voto.

La OPA permitirá a la empresa con sede en Getxo afrontar un ambicioso plan de inversiones contempladas en su plan estratégico, de  entre 1.500 y 2.000 millones para dar respuesta a una cartera de posibles desarrollos de instalaciones de hasta 8 GW hasta 2026.

Actualmente la compañía tiene en funcionamiento parques solares con una potencia de 500 MW y confía en terminar el año con un 1GW de instalación. El objetivo es duplicar esa capacidad en 2023 para llegar a 2 GW y elevar la potencia instalada hasta los 4GW en 2026.

Queda por determinar si de materializarse la compra la empresa mantiene su sede social en el País Vasco, ya que no se recoge ningún compromiso explícito en ese sentido en la propuesta de OPA.