La dirección de Tubacex y el comité de empresa han roto las negociaciones después de que en el encuentro de hoy no hayan conseguido acercar posturas respecto a la última  oferta de síntesis' que les había propuesto el Gobierno vasco.

Los sindicatos han rechazado la propuesta porque interprentan que se mantienen "despidos forzosos",  y los ajustes económicos para la plantilla se refieren también a este año 2021 y no para los tres años siguientes como afirman que contenía la propuesta inicial que se les remitió en el anterior encuentro. 

El comité entiende que al modificar la propuesta inicial, el Gobierno "ha claudicado a las presiones de la empresa y ello nos lleva a la no aceptación de la propuesta" señala el comité en un comunicado.

De momento, la reunión ha finalizado sin que haya una convocatoria de un nuevo encuentro como estaba ocurriendo desde que arrancó este periodo de reuniones de las partes con el departamento de Trabajo -la de este miércoles ha sido la cuarta en ocho días- , por lo que se dan por rotas las negociaciones y sigue la huelga, que se alarga desde hace ya siete meses. Al menos a la espera de que haya algún otro movimiento por parte de alguna de las partes.

La propuesta inicial que el Gobierno había remitido a sindicatos y dirección intentando hace una síntesis de las dos partes, incluía ajustes para la plantilla como la congelación salarial hasta 2024, aumento de la jornada los próximos tres años en 40 horas hasta 1.696, y la reducción de la aportación a la EPSV de 4 al 1%, así como la prorroga del convenio colectivo hasta diciembre de 2024.

Los sindicatos entienden que estos recortes no se deben aplicar al 2021, que la empresa actualiza a finales de año. 

Discrepancias sobre las 22 bajas del ERE

En cuanto al tema de los despidos, fuentes sindicales señalan que el documento contenía que habría "cero" despidos forzosos , y que las salidas se realizarían  a través de bajas y prejubilaciones, algo que ha aceptado la dirección de la empresa, por lo que no había despidos forzosos como tal.  Sin embargo persisten las discrepancias con la situación de los 22 trabajadores que en el anterior ERE se acogieron a bajas voluntarias. Algunos de ellos quieren volver y la propuesta del Gobierno que suscribía la dirección lo dejaba supeditado al número de bajas voluntarias actuales, algo que los sindicatos han rechazado por considerar que  la sentencia del Superior de Justicia ya avala el derecho de esas personas a volver a su puesto de trabajo y que po lo tanto son "despidos forzosos".

La dirección de la empresa, ha ratificado en un comunicado interno a la plantilla que había aceptado la propuesta del Gobierno vasco en cuanto a las bajas voluntarias y prejubilaciones y recortes salariales, aunque su primera propuesta se dividía en dos fases, una primera en la que reducía los despidos forzosos de 95 a 64 hasta octubre y una segunda hasta diciembre en la que se intentaba reducir los despidos mediante ajustes, y ha lamentado que la reunión haya finalizado "sin acuerdo por la parte social", lo que considera que es "una sinrazón que lleva a la destrucción de estas plantas".

Las reuniones entre las partes con el Gobierno vasco parecían a punto de desbloquear este largo conflicto, que vuelve otra vez a punto muerto.

El departamento de Trabajo del Gobierno ha señalado que pese a que no se ha convocado una nueva reunión "mantiene su disposición a explorar las posibilidades de una resolución acordada de este conflicto".

Fuentes del departamento han insistido en la "necesaria discreción" en el proceso y "no entrar a valorar las distintas posiciones de dirección y comité, sus diferentes interpretaciones sobre la primera propuesta, ni los elementos introducidos en estos tres últimos días".

"El departamento de Trabajo y Empleo del Gobierno vasco mantiene su posición de que la mejor solución en Tubacex, como en cualquier otra empresa, es lo acordado por las partes en los procesos de negociación colectiva".

Propuesta del Gobierno vasco

La propuesta que el Gobierno había trasladado a las partes incluía salidas voluntarias con una indemnización de despido improcedente + 3000 euros, 15 prejubilaciones y excedencias por 5 años incentivadas en 5.000 euros con reserva de puesto de trabajo.

El convenio colectivo actualmente en vigor se mantenía  hasta el 31 de diciembre de 2024, con las siguientes salvedades: Los conceptos económicos quedarán como están a la fecha, aumento de jornada de 1.656 a 1.696 horas anuales; la aportación a la EPSV del 4 al 1%; compromiso de empleo hasta el 2024 y de inversiones también hasta ese año y pago retroactivo de las vacaciones devengadas en agosto. Por su puesto, incluía la desconvocatoria de la huelga inmediata y dejar sin efecto operativo los recursos.