La auditoría del IMQ que está realizando Adeslas como requisito previo para formalizar la compra está prolongándose algo más de lo previsto. Según señalan fuentes del IMQ a 'Crónica Vasca' se sigue manteniendo la fecha de finalización para antes de que acabe el año, pero no con el margen suficiente para celebrar la Junta de Accionistas en diciembre, como estaba previsto. Así que la cita definitiva para oficiar la compra de Adeslas deberá esperar hasta el 2022. Se tratará de la reunión definitiva para formalizar el aterrizaje de Adeslas en el control del IMQ y cambiar los Estatutos de la entidad.

Fuentes consultadas por 'Crónica Vasca' señalan que el proceso no debería prolongarse mucho más ya que Adeslas tiene realizar un trabajo sobre las seis sociedades que cuelgan de la matriz: la aseguradora (IMQ), la que gestiona las clínicas (Vicente San Sebastián) , la inmobiliaria, la de las residencias de mayores (Igurco), la de prevención e IMQ servicios. El caso es que la compradora tiene ya en la aseguradora un 45%, mientras que en las clínicas y en la inmobiliaria cuenta con un 20%, por lo que son empresas que ya conoce. Solamente en las residencias, en la prevención y en la de servicios le faltaría información. 

El otro condicionante es el trámite de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que todavía no ha emitido un dictamen sobre el impacto que pueda tener en el libre mercado que Adeslas se ha con el IMQ, la mayor entidad de salud privada de Euskadi. Aunque es de esperar que no ponga especiales inconvenientes porque Adeslas cuenta ya con un 45% en la aseguradora y una posición de control en la gestión. 

Tiempo para otros acuerdos

Aunque los planes eran los de avanzar lo más rápido posible para liquidar cuanto antes una operación, esta latencia no viene mal para concretar los acuerdos que han de cerrase antes de liquidar la operación y que harían referencia a los médicos que se quedan en la entidad, a la plantilla, condiciones laborales y formas de organización sobre lo que se ha llamado 'el modelo IMQ'

Actualmente la aseguradora de Caixabank y Mutua Madrileña cuenta con un 45% de las acciones de la aseguradora del Igualatorio. Una cantidad que incrementará hasta el 50% para, desde ahí, ir comprando las participaciones a los médicos que deseen salir de la entidad. La propuesta de Adeslas fue respaldada por 58% de los socios de IMQ y se presentaba como una forma de desatascar un conflicto de más de dos años entre médicos que querían vender su participación a precio de mercado frente a otros accionistas que querían condicionar la venta libre para no perder el control.