El Corredor Vasco del Hidrógeno se posiciona en una situación envidiable para acceder a la financiación europea que el Gobierno va a repartir en el PERTE de las energías renovables y el hidrógeno. Y es que Petronor ha recibido todo el respaldo de su empresa matriz, Repsol, en su macro apuesta que acaba de presentar este miércoles su consorcio de empresas para aterrizar en el hidrógeno con una inversión de 3.200 millones. El proyecto de la compañía dirigida por Josu Jon Imaz acoge los más de 1.000 millones que se prevén de inversión en Euskadi en la iniciativa de Petronor para desarrollar una fábrica de electrolizadores y tres centrales de hidrógeno, además de trabajar en un proyecto que busca desarrollar toda la cadena de valor y usos de este gas que se ha convertido en estratégico para el futuro. 

Este miércoles el director ejecutivo de Repsol, Josu Jon Imaz, ha presentado el objetivo de la compañía junto al secretario general de Industria, Raúl Blanco, y la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen. El consorcio se llama Shyne (Spanish Hydrogen Network) y contempla la generación de hidrógeno renovable con una potencia de 500 MW en 2025 y 2GW en 2030. Entre las instalaciones se encuentran las planificadas por Petronor en el Corredor Vasco del Hidrógeno y que son tres plantas de generación con hidrógeno de hasta 112 MW, principalmente para el consumo de las propias instalaciones, también una fábrica de electrolizadores, que son el elemento clave para obtener el hidrógeno del agua, y que podrá vender estos dispositivos a otros mercados. La factoría se está desarrollando con la ingeniería Sener y el Gobierno vasco está interesado también en participar en el accionariado. El Corredor Vasco del Hidrógeno contempla también el Parque Tecnológico de Abanto, centrado en esta tecnología y que contará, como adelantó 'Crónica Vasca', con la primera red de distribución de hidrógeno, elaborada por Nortegas. Además, el proyecto contempla el impulso a toda una cadena de valor que comprende a las empresas e industrias que podrán utilizar esta fuente de energía y entre las que están, CAF, Irizar, Tubacex, Ampo, Nortegas, centros tecnológicos y la industria electrointensiva. 

Este proyecto en Euskadi, se conectará a un sistema de redes regionales junto al Valle del Hidrógeno de Cataluña y el Valle del Hidrógeno de la Región de Murcia.

Los primeros 400 millones, la semana que viene

La semana que viene se publicará la primera convocatoria para impulsar grandes proyectos relacionados con el hidrógeno. Son 400 millones en ayudas que, según ha anunciado este miércoles la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen, es la línea a la que aspira el Corredor Vasco del Hidrógeno que contempla una inversión pública y privada de más de 1.000 millones de euros liderada por Petronor. Se trata también de la primera ventana para el reparto de las ayudas relacionadas con los PERTE, proyectos estratégicos agrupados en diferentes áreas y que buscan favorecer las inversiones de grandes proyectos industriales. Es el capítulo en el que Euskadi espera obtener un porcentaje del reparto mucho mayor que el 4,3% de los 11.151 millones repartidos que hasta ahora han llegado al País Vasco

Y es que las ayudas de los fondos europeos contemplan un total de 70.000 millones de ayudas directas para España. De esa cantidad, la mitad, unos 35.000 millones, se distribuirán con las Comunidades Autonómas en función de los criterios fijados en las conferencias sectoriales que los ministros y consejeros autonómicos de cada ramo han ido cerrando hasta este verano. En esta línea encajan los 11.151 millones repartidos hasta ahora y de los que Euskadi ha recibido un 4,3%, 481 millones de euros. Una cifra demasiado escasa para el lehendakari que reclamaba que alcanzara al menos el coeficiente de aportación al Estado de Euskadi según el Concierto Económico, un 6,24%

Tal y como señalaba el secretario general de Industria, Raúl Blanco, en 'Crónica Vasca' es en este primer trimestre cuando llegan las grandes ayudas para el sector industrial con las convocatorias de los PERTE. Las ayudas repartidas hasta ahora son las que se reparten con las autonomías y hacen referencia al fortalecimiento del sistema educativo, sanitario, ayudas para la compra de vehículos eléctricos, actuación en edificios públicos y privados y apoyo al turismo.  Los PERTE, en cambio, serán gestionados por los ministerios y repartirán unos 35.000 millones a través de convocatorias de concurrencia competitiva para impulsar grandes iniciativas industriales. Se trata de un ámbito en el que el peso industrial del País Vasco y el desarrollo de sus compañías hacen que esté en condiciones de acceder una cantidad mucho mayor, especialmente en el área de energía y automoción. 

PERTE de la Automoción

El siguiente PERTE que tiene previsto anunciar su convocatoria es el de automoción, en la última semana de este mes. Se trata del plan estratégico de la automoción y el vehículo conectado que cuenta con una inversión de 24.000 milllones de euros en el conjunto del país y para el que la industria vasca, según se recoge en el documento del Gobierno vasco 'Euskadi Next Generation EU', espera generar actuaciones por más de 2.100 millones. Los grandes proyectos como la fábrica de celdas de batería 'BasqueVolt', la 'fábrica conectada e inteligente' de Gestamp, el centro de fabricación avanzada de Mercedes, los laboratorios de movilidad o la digitalización de las carreteras forales son algunas de las líneas que podrían aspirar a estas convocatorias que buscan ordenar la llegada del coche eléctrico y financiar las inversiones para que su industria y proveedores puedan afrontar las actuaciones necesarias.