CAF sigue arrancando fuerte el 2022. Tras cerrar en este mes de enero un contrato de 100 millones de euros para suministrar 183 autobuses eléctricos a Oslo y sumar un encargo de 1.000 autobuses compartido con Irizar, el grupo se anota ahora una nueva adjudicación de 525 millones de euros para suministrar 98 tranvías para la línea morada del tren ligero de Tel Aviv.

Este nuevo contrato, compartido con la constructora Shapir, dejará en manos de CAF el diseño y la fabricación de los trenes ligeros de la vía, que aunque inicialmente son 98, se podrían ampliar hasta los 130. La compañía beasaindarra también se encargará del suministro de los sistemas de señalización, energía y comunicaciones en esta línea, de 27 kilómetros de longitud y con 45 paradas.

CAF participará en la sociedad SPV que gestionará el mantenimiento de la línea al 50%. Se espera que esta nueva vía ferroviaria esté operativa en 2027, dotando a la zona metropolitana de Tel Aviv de "una de las más modernas y eficientes redes ferroviarias para el transporte" , según ha señalado la compañía en un comunicado.

La adjudicación de este contrato es la segunda mayor adjudicación para CAF en el último año, sólo superado por los 1.200 millones que se anotó en enero de 2021 cuando se le adjudicó junto a Alstom para suministrar 146 trenes a los cercanías de París. Un contrato polémico por las pretensiones de la compañía francesa de paralizar ese contrato una vez se hizo con Bombardier. Sin embargo, las tornas han cambiado y en el país galo CAF sigue abriéndose paso pese a ser este uno de los mercados más proteccionistas de Europa. El contrato actual supone un 25% de las ventas de la compañía beasaindarra con los datos del tercer trimestre de 2021 en mano.

Al proyecto adjudicado este lunes se suman contratos como el del metro de Ciudad de México, el sistema de tranvía para la ciudad de Kaohsiung en Taiwan o el proyecto de trenes regionales para el estado australiano de Nueva Gales del Sur —con Melbourne como capital— o el proyecto para la construcción de la primera línea de tranvías para la ciudad belga de Lieja. Para CAF todos estos contratos repartidos por distintos puntos del globo son una prueba de la capacidad de la empresa “para llevar a cabo con éxito este tipo de proyectos".