Muy pocas competiciones han trabajado tanto por la dinamización de su deporte como el World Padel Tour (WPT). El primer circuito mundial de pádel se ha convertido en piedra angular de la transformación de una de las industrias más sólidas del deporte en España y de una disciplina que sigue expandiéndose a nuevos mercados.

Tanto es así que, la décima temporada del WPT será la más internacional de su historia. No en vano, 16 de sus 27 torneos (incluyendo los de exhibición, Open, Master y Master Final) se disputarán en otros 13 países.

Expansión

La eclosión del pádel a nivel global ha coincidido con la consolidación del circuito en este último lustro y la suma de nuevas sedes en países inéditos e impensables hasta muy poco. Después de la incorporación inicial de Portugal en su primera edición (2013), y de las de Dubái y Mónaco en años posteriores, este deporte comenzó a adquirir una dimensión global en 2017.

Ese año, nueve naciones acogieron un torneo WPT en una temporada que supuso el estreno en la élite de esta disciplina en países como Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Suecia, Bélgica y Andorra. A ellos se unieron en años sucesivos otros tres mercados estratégicos como México –la cuna del pádel– y Brasil, en 2019; en Italia, en 2020.

Aumento de la popularidad

El pádel se ha convertido en uno de los deportes más practicados. En España, el número de licencias federativas se acercó en a las 100.000 el pasado año y en el resto del planeta se contabilizan ya 8.000 clubs, casi tres veces más de los 2.800 de 2017.

Si 2021 fue el año del regreso a las pistas tras la reducción de las restricciones sanitarias a causa de la pandemia, 2022 será el de la reafirmación del World Padel Tour como un evento deportivo a nivel global. A la espera de una región de Oriente Medio por anunciar, países como Dinamarca, Austria y Holanda también albergarán por primera vez un torneo WPT.

Más patrocinadores y más premios

Desde 2016, incluyendo patrocinios y equipamiento, los ingresos se han disparado desde los 100.000 euros que se embolsaba por aquel entonces el campeón, hasta los 900.000 actuales. Mientras que la facturación de la ‘clase media’, también ha aumentado exponencialmente pasando de los 80.000 euros del décimo clasificado, hasta los 400.000 de hoy.

La expansión global de la competición ha obligado a la reorganización de su estructura interna, que ha pasado de contar con 17 trabajadores en nómina en 2016 a los 36 empleados fijos actuales. Una señal más del liderazgo indiscutible que sigue ejerciendo el World Padel Tour a nivel mundial desde sus oficinas en Madrid.