Los sindicatos de Mercedes vuelven a protestar por la gestión de la dirección. En esta ocasión son LAB y ESK quienes han llamado a la plantilla de la planta de Vitoria a secundar una huelga los sábados que la empresa ha activado como días laborables. Ambos sindicatos han denunciado, a través de un comunicado, que la empresa está utilizando la flexibilidad que recoge el convenio "sin ningún miramiento hacia la plantilla". Para ellos, esta acción demuestra la "inhumana" actitud de la compañía. Desde ELA, fuentes del sindicato aseguran que no van a secundar dichos paros y CCOO tampoco lo hará porque no lo ve "una buena idea".

La dirección de la empresa, la mayor fábrica de Euskadi en la que trabajan unos 5.000 operarios, comunicaba hace escasos días la necesidad de acelerar la producción para entregar los vehículos comprometidos. Esto pasaba por activar cinco sábados (el último de abril y los cuatro de mayo) para ponerse al día y recuperar la producción perdida por los parones anteriores. Finalmente, reculaba un poco y suspendía el sábado 30 de abril por falta de suministros. Los que sí mantiene son los cuatro de mayo, y que han despertado el enfado de los sindicatos que ven un "abuso de la flexibilidad".

ELA y CCOO se desmarcan

LAB y ESK consideran que desde hace ya muchos meses la empresa está utilizando la flexibilidad que le otorga el convenio "sin ningún miramiento hacia la plantilla" y desde septiembre los trabajadores no saben con certeza cuándo se trabajará o cuándo no, lo que les impide planificar su tiempo libre. Critican que esta "inhumana" actitud de la compañía "demuestra que la vida de las personas que trabajamos en la fábrica y la de nuestros seres queridos le importan bastante poco".

Las diferencias dentro del comité de Mercedes son más que evidentes y la pugna sindical lleva meses agitando a la factoría de Vitoria. La convocatoria de huelga ha vuelto a despertar las diferencias entre las agrupaciones. Tanto ELA como CCOO han asegurado a 'Crónica Vasca' que no van a secundar estos paros. CCOO por su parte asegura que "no les parece la mejor idea" y menos realizarlo "unilateralmente, sin consultar las acciones con los demás sindicatos". Ven la herramienta de la huelga como "demasiado importante" y creen que hay que gestionarla y trabajar "juntos para que obtenga sus frutos".

Interior de la fábrica de Mercedes en Vitoria. / EP

Sin negociación colectiva

Señalan que la dirección "impuso un ERTE de 30 días, del que ha usado 2", que además "ha bloqueado" la mesa de negociación del convenio, que "pretende ampliar aún más la flexibilidad, establecer un nuevo modelo de fin de semana de hasta 12 horas discriminando aún más a las nuevas contrataciones" y además activa los sábados.  Y es que el nuevo convenio está totalmente parado en Mercedes Vitoria. La dirección de la planta comunicaba a principios de abril a los sindicatos que paraliza la negociación del convenio colectivo hasta que no se conozca en qué fábrica de esta multinacional se fabricará el nuevo modelo eléctrico.



Ahora, LAB y ESK deciden plantarse: "Es inadmisible que la empresa pretenda trabajar sábados estando en periodo de ERTE". Ambas centrales animan a la plantilla implicada en el trabajo de los sábados, unas 1.400 personas, a secundar una huelga para exigir a la compañía "respeto" para hacer posible la conciliación de la vida laboral y familiar y protestar contra este "abuso de la flexibilidad".