Era difícil que en una operación de dos años el calendario llegase a ser tan apretado, pero la realidad es que lo es. Apenas quedan 11 días para cerrar la compra de ITP y Bain Capital todavía no ha completado el consorcio para que el 30% del accionariado de ITP Aero esté en manos nacionales. La entrada de Indra lleva medio año siendo el camino para cerrar el consorcio, pero solamente han empezado a darse los movimientos necesarios para habilitar esa vía en el último mes, antes de la junta de accionistas del 23 de junio.

Ante la posibilidad más que probable de que los cambios en Indra no lleguen antes de que acabe este mes, fuentes conocedoras del proceso señalan a 'Crónica Vasca' que ya se trabaja con un calendario dual. Por un lado, estará la autorización de la compra, de la que tanto Rolls-Royce como Bain Capital esperan que el Gobierno la otorgue en alguno de los dos próximos consejos de ministros antes del 30 de junio: el día 21 o el día 28. Por otra parte, si Indra no logra obrar el milagro de cambiar el balance de fuerzas en el consejo de administración en los días que quedan, Bain se guarda la posibilidad de habilitar otras ventanas de oportunidad para que la compañía de Marc Murtra acceda al accionariado del fabricante vasco de motores de aviación.

Sede de Indra en Madrid / EUROPA PRESS

Los cambios en el consejo de administración, la llave de la operación

Para que salga adelante cualquiera de esas dos opciones, es necesario en cualquier caso que la mayoría en el consejo de administración cambie. Algo en lo que se lleva trabajando meses. El primer paso fue mostrarle la puerta de salida a Alberto Terol, el coordinador de los consejeros independientes, vicepresidente hasta ahora del consejo de administración y líder de los 'rebeldes' que rechazan la entrada de Indra en el fabricante vasco. El segundo movimiento fue la salida de Javier Lázaro como director financiero de la firma y en las últimas semanas el Gobierno central ha acelerado en la conformación de un núcleo duro en Indra que no parece que vaya a llegar a tiempo antes del cierre del mes, pero que sí habilitará nuevas oportunidades para Indra.

Juan Moscoso, profesor de Deusto Business School y exdiputado socialista / EP

La SEPI, a por un tercer consejero

Después de que el Gobierno central autorizase a comienzos de año el aumento de la participación de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) en Indra -pasando del 18% a un 28%-, la sociedad pública decidió a finales de mayo mover ficha y solicitar al consejo de administración poder designar a un tercer consejero dominical en el seno de la firma de Marc Murtra. Ese tercer consejero será, salvo sorpresa mayúscula, el economista socialista Juan Moscoso. La SEPI ha ido incrementando su porcentaje de participación en Indra y ya ostenta el 25,2% de las acciones de la empresa cuando hace tres semanas ni siquiera había superado el 20% de la propiedad de Indra. Entre las acciones que ha comprado la sociedad pública están los resquicios de Corporación Financiera Alba, el holding de participadas controlado por la familia March que completó su salida de Indra con la compra de la SEPI.

La operación de la SEPI para colocar a Moscoso no figura todavía en el orden de la junta de accionistas de Indra del próximo 23 de junio, pero habrá que ver si el Gobierno central no espera a que pase el jueves para mover esa ficha ya con Alberto Terol fuera de la plana mayor de la firma. La marcha de Terol tiene un papel fundamental: él fue una pieza clave para que la transición de Martorell a Murtra dejase sin poderes ejecutivos al actual presidente de Indra y acababa mandato ahora. Será sustituido por Enrique de Leyva, vocal ahora también en la Comisión de Nombramientos y que no pondrá oposición al movimiento para entrar en ITP según fuentes consultadas por este periódico, si bien está por ver si no se le da relevo como vicepresidente del consejo de administración.

El secretario general de Industria, Raúl Blanco, en una visita a las instalaciones de SAPA junto a Ibon y Jokin Aperribay./

SAPA quiere un asiento para Jokin Aperribay

Pero con el cambio de la SEPI no sería suficiente para cambiar la mayoría en el consejo. De ahí que SAPA también haya pedido un asiento en el órgano directivo de Indra. El holding de los Aperribay presentó un complemento a la junta de accionistas el pasado 6 de junio para añadir el otro cambio que hace falta en ITP: un consejero de la empresa guipuzcoana que también apoye la entrada en el fabricante que ahora está en manos. Ese hueco sería ocupado por Jokin Aperribay, el presidente de la Real Sociedad.

La solicitud de SAPA llega a pesar de que el holding de defensa de los Aperribay solo cuenta con un 5% de las acciones de Indra y no tiene derecho a un consejero hasta que alcance el 7,69% del accionariado de la firma, pero aún no lo ha hecho. El nombramiento cuenta, según fuentes conocedoras del proceso, de una gran oposición de los consejeros independientes de la compañía a pesar del apoyo de la SEPI y podría no salir adelante ne esta junta de accionistas.

Joseph Oughourlian, fundador de Amber Capital y presidente de Prisa / Europa Press

Amber Capital, el 'invitado' a la operación

De ahí que haya entrado Joseph Oughourlian en la operación. El empresario armenio, presidente de Prisa y dueño de Amber Capital, ha adquirido un 4,2% de Indra en un movimiento que supone otro paso más del Gobierno central para tener un núcleo duro favorable a los cambios en la tecnológica española. El presidente del grupo editor de El País y la Cadena SER no se opondrá al asiento de Aperribay e incluso podría llegar a solicitar ser consejero él mismo.

El lehendakari Urkullu, durante una visita a una fábrica de ITP Aero / Irekia

 

El Gobierno vasco, fuera de juego

Quien a día de hoy tiene pie y medio fuera de la operación de ITP es el Gobierno vasco. Según fuentes cercanas a la operación consultadas por este diario, a día de hoy no se cuenta con el Ejecutivo autonómico para entrar en el consorcio de ITP y la idea predominante es que Indra será quien colmate completamente el 15% restante del consorcio, con lo que el Ejecutivo se quedaría fuera de una entrada, que, de darse, no se haría a través del fondo Finkatuz sino mediante el Instituto Vasco de Finanzas (IVF). La cifra que se venía manejando en Lakua para entrar en la operación eran 65 millones de euros que no llegarían ni a un 5% del accionariado. Una cifra que se considera demasiado baja entre las partes que negocian el consorcio de ITP Aero. De hecho, la situación ha hecho que sea el consejero Azpiazu y no la consejera Tapia quien está negociando una hipotética entrada en ITP según fuentes consultadas por este periódico que confirman este extremo adelantado por 'El Correo'.

Caza del programa europeo de defensa militar FCAS en el que participará ITP Aero. / CV

A la vanguardia europea en defensa

No hay que olvidar que la operación ahora debería ser más interesante que nunca para una Indra que ya intentó en su momento acceder a ITP. Tras la guerra en Ucrania, todo apunta a un aumento del gasto militar a lo largo de toda Europa que refuerza el interés de tener una industria potente para influir en el desarrollo de la futura defensa europea. Algo en lo que ITP ya juega un papel clave: el fabricante vasco ha sido uno de los actores principales en la fabricación del Eurofighter y también forma parte del consorcio que trabaja ya en el FCAS, la aeronave que sustituirá al avión europeo de combate actual. Hace unas semanas el Gobierno central ya dejó caer parte de las intenciones de Indra a través de la presidenta de la SEPI.

Belén Gualda afirmó que el objetivo del aumento de la participación en Indra buscaba fortalecer "sus dos divisiones al completo". De hecho, Gualda ya habló de la importancia que tenía el programa europeo del FCAS, en el que también participa la propia Indra.