La guipuzcoana Guascor Engines ya empieza a volar lejos de Siemens. Vendida a la alemana Mutares en la pasada primavera, la empresa guipuzcoana trabaja ahora en un importante proyecto para desarrollar motores de hidrógeno que sean capaces de hacer las mismas funciones que ahora mismo realizan sus propulsores en grandes plantas de cogeneración o motores de barco, entre otros. Según ha podido saber este periódico la firma ya empezó a trabajar en este proyecto bajo la propiedad de Siemens, pero es ahora cuando está cogiendo velocidad.

El proyecto no dista mucho de lo que están haciendo empresas como Nortegas en la red de distribución de gas: se está ampliando progresivamente el mix para ir detectando qué carencias se dan. El objetivo pasa por tener en 2025 un motor de combustión interna que sea capaz de funcionar consumiendo solamente hidrógeno. Algo que hasta la fecha se ha demostrado muy complicado en un sector que no está consiguiendo dar con unidades de potencia capaces de rendir empleando más de una mezcla 50-50% con gas. La iniciativa supondría un hito importantísimo para abrir mercados necesitados del hidrógeno para descarbonizarse y eludir las penalizaciones que puede traer la fiscalidad verde, como buena parte de la industria pesada de Euskadi.

El proyecto, que lleva el nombre de 'H2See', cuenta con el respaldo del Gobierno vasco, que ha comprometido tres millones de inversión entre este año, 2023 y 2024 para hacer realidad el proyecto. La iniciativa también busca la propia descarbonización de la empresa de Zumaia, que pretende con este proyecto no solo explorar el cambio de energía de propulsión, sino también si es capaz de obtener más potencia de sus motores y darles una mayor fiabilidad.

El proyecto podría afectar por completo al sistema motor, pero evidentemente tiene como principal foco la carburación, que es el proceso donde hace falta seguridad operativa, pero también en el que más potencia y eficiencia se puede ganar. La iniciativa de Guascor, por tanto, implica un importante rediseño de sus motores industriales, con un especial foco en la parte baja del producto. Mutares empieza así a tomar decisiones en una firma que apunta ahora al hidrógeno como otro mercado del que buscar ingresos.