Las necesidades empresariales han cambiado en los últimos años. Estas, sus sistemas y funcionamientos han tenido que transformarse, digitalizarse y adaptarse a las nuevas demandas, algo que ha conllevado que los perfiles demandados por las compañías vascas varíen con los que buscaban hace una década. 

Existe una "brecha significativa" entre los perfiles que piden las empresas y la capacidad del sistema vasco para cubrir esa demanda, así lo refleja un estudio de la Comisión Asesora de Lanbide que asegura que entre los perfiles más complicados de encontrar están los enfermeros, diversos tipos de ingenieros y los bioquímicos.

También hay déficit de universitarios con estudios de biología molecular y matemáticas, así como de titulados en Formación Profesional en las siguientes áreas: agraria, actividades físico-deportivas, electricidad y electrónica, fabricación mecánica, sanidad y química.

Médico

La cualificación ha aumentado en Euskadi

Y es que, si bien ha aumentado el nivel de la cualificación de la población ocupada en Euskadi desde 2017, ya que el número de personas "con educación universitaria y de Formación Profesional ha aumentado significativamente", no parecen encajar los titulados que salen al mercado laboral una vez finalizados los estudios, con los puestos a ocupar de las empresas que buscan nuevos empleados. 

Hay campos de estudios universitarios -la educación universitaria ha crecido un 13% en los últimos seis años- como ingeniería, salud y arquitectura con tasas de paro más bajas que otras ramas. Sin embargo, y pese a sus mejores resultados en los indicadores de inserción laboral, en estas titulaciones universitarias cada vez hay menos licenciados. Por el contrario, dentro del ámbito de educación, a pesar de ser uno de los campos con peor tasa de paro, ha experimentado un aumento en el número de titulados y de estudiantes que finalizan sus estudios. 

Además, en el caso de los estudiantes de Formación Profesional -tipo de educación que ha crecido un 10% en los últimos seis años- las menores tasas de desempleo se dan en las áreas de energía, mecanización y ámbito agrario. En este caso sí existe una relación directa entre el alza de los titulados en fabricación mecánica y agraria y su inserción laboral.

De esta manera, para solventar esta problemática, que dibuja el panorama laboral ‘complicado’ a medio-largo plazo en algunos campos laborales, se ha instado a Lanbide a adecuar la formación que ofrece a los perfiles que requieren las empresas.