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El dinero invertido a través de EPSV ha alcanzado un nuevo récord este pasado otoño con más de 32.000 millones de euros. Los planes de pensiones vascos viven un momento dulce a nivel de rentabilidad situándose de nuevo en el foco del debate su aportación a la economía y al tejido empresarial.

El sector se ha sumado a la alianza financiera impulsada por el Gobierno de Imanol Pradales pero su papel parece reservado a inversiones en grandes proyectos con un retorno asegurado a largo plazo.

Pese a su penetración social en Gipuzkoa, Geroa quedó fuera finalmente de la operación para comprar Uvesco a PAI Partners, en la que sí están otros fondos privados del territorio, lo que da cuenta del nivel de seguridad que buscan estas entidades a la hora de depositar sus fondos.

Geroa, que cuenta con un instrumento para participar en empresas innovadoras junto a Elkarkidetza, declinó sumarse al consorcio que lidera Ángel Jareño a pesar de que hay consenso a la hora de dar a Uvesco una proyección optimista en cuanto a evolución del negocio y rendimiento en nuevos mercados, entre los que sobresale Madrid.

Un supermercado BM de Uvesco

Garantizar las pensiones

La negativa entronca con la explicación que avanzaba en este medio la federación de las EPSV una vez conocidos algunos de los principales objetivos de la política de arraigo del Gobierno vasco como Talgo.

El presidente de la federación, Ignacio Etxebarria, recordaba recientemente en una entrevista que los activos aptos para este tipo de entidades deben reunir una serie de requisitos y Euskadi "tiene el tamaño que tiene".

Se refiere el portavoz de los planes de pensiones a la deuda pública del Gobierno vasco, por ejemplo, foco central de la inversión de las EPSV en Euskadi, aunque el propio Etxebarria abría la puerta a contribuir económicamente al desarrollo de grandes infraestructuras que interesen al Ejecutivo de Pradales con rentabilidad a muy largo plazo.

Una persona ahorra para su pensión. La Nueva España

Ascenso del porcentaje que arriesga

Según el último informe anual con datos del Gobierno vasco, la mitad del dinero de los planes de previsión social están a renta fija, tanto deuda pública como privada, siendo más predominante este tipo de retorno asegurado en el caso de las entidades individuales.

En las de empleo, aquellas formadas por trabajadores de una o varias empresas, hay más presencia de fondos y renta variable aunque el grado de riesgo global es menor.

Según este informe, el porcentaje de inversión en activos de riesgo (renta variable y variable mixta) ha subido de media al 17,9% de todos los planes de pensiones, en línea ascendente en los últimos años aunque todavía sigue siendo muy mayoritario el ahorro destinado a inversiones conservadoras o de riesgo medio.

Por tipo de EPSV, el 31% del total de planes individuales miran a inversiones consideradas arriesgadas, según datos de cierre de 2024, dos puntos más que en 2023. En el caso de las EPSV de empleo predomina claramente la inversión destinada a activos de riesgo medio (renta fija y fija mixta).