Una trabajadora de Tubos Reunidos en una manifestación contra el ERE / David De Haro Europa Press

Una trabajadora de Tubos Reunidos en una manifestación contra el ERE / David De Haro Europa Press

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Trump, una acería low cost y dos plantas enfrentadas: las claves de la crisis de Tubos Reunidos

El fabricante de tubos vivió unos años dulces tras la pandemia que aprovechó para reordenar su producción pero la mochila de la deuda y la escasa diversificación de mercados han sido lastres decisivos

Tubos Reunidos aplicará el ERE sin acuerdo y dice que "estudia todos los escenarios"

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Hace justo 8 años la plantilla de Tubos Reunidos Trapagaran se encontraba en plena huelga indefinida contra más de 150 despidos. La dirección del grupo acabó retirando aquel ERE tras semanas de fuertes protestas pero el eco de aquel primer intento de tijeretazo resuena ahora que la viabilidad del grupo está en el aire.

Ya en 2018 se puso en la mesa la posibilidad de cerrar la acería de Sestao adjunta a la planta de Traparagan para ahorrar costes y unos años más tarde, calmadas las aguas, la compañía pudo llevar a cabo su plan con acuerdo social ofreciendo compensaciones económicas a 80 trabajadores desplazados a Amurrio.

Y aun así entre la plantilla de la vieja Productos Tubulares la sensación hoy es que aquel movimiento fue una condena para el proyecto, que ya presentaba mejores accesos a mercados alternativos al trabajar con materiales de mayor calidad para tubo premium. La apuesta por Amurrio permitía ahorrar pero restaba margen para reducir la dependencia del gran cliente del grupo, el oil&gas de EEUU.

Tubos Reunidos

Tubos Reunidos Europa Press

Una reorganización fallida

Los aranceles de Trump y el parón de la producción en Texas son solo el capítulo final de un periodo de grandes dificultades para sostener los niveles de ingresos y hacer frente a la abultada deuda.

El último reajuste organizativo con la construcción de una nueva acería única en Amurrio ha acabado resultando un intento fallido por salir adelante y eso que en el camino hubo brotes verdes.

A mediados de 2022, dejada atrás la pandemia, la dirección que entonces encabezaba Francisco Irazusta anunciaba un incremento de ventas del 125% incluso avanzaba inversiones de cierta relevancia para el periodo estratégico si el mercado seguía al alza. En esa misma comparecencia la compañía celebraba haber logrado reducir al máximo el presupuesto de la acería de Amurrio, apenas 11 millones de euros, lo que anticipaba un importante ahorro en los siguientes ejercicios.

Imagen de los trabajadores de Tubos Reunidos

Imagen de los trabajadores de Tubos Reunidos EFE

Tras un 2023 de matrícula de honor en Bolsa, a comienzos de 2024 Tubos Reunidos anunció un fuerte mordisco a su deuda, más de 100 millones, alimentando la sensación de que iba a poder domar la inyección económica de la Sepi en el covid.

La situación volvió a torcerse en el segundo semestre de 2024, que aun cerró con un resultado positivo, para terminar de complicarse en 2025 de la mano de la llegada de Donald Trump al poder en Estados Unidos.

Cambios en la alta dirección, en la que sí ha tenido continuidad estos años como hombre fuerte Carlos López de las Heras, anticipaban un 2025 incluso peor de lo esperado y ajustes drásticos en el plano social para adelgazar presupuestos y atender los compromisos financieros.

El ERE ha hecho saltar por los aires el clima laboral y la falta de acuerdo con los sindicatos complica aun más la búsqueda de una salida para la histórica compañía vasca.