Desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero, todos los ojos están puestos en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico del mapa mundial que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. Por él circula el 20% del petróleo y gas del mundo por lo que su cierre ha tenido un impacto global en los precios de estos productos.
Sin embargo, no son los únicos que han sufrido por su bloqueo, y es que por él salían al día en torno a 140 buques con productos por valor de millones de euros con origen Irak, Irán, Catar, Kuwait o Arabia Saudita hacia el resto del mundo.
Una situación que pone en jaque a la economía global y empieza a dejar ya consecuencias en diferentes países europeos. En el caso de Euskadi, la presencia de empresas de origen vasco en Oriente Medio asciende a 42; compañías vascas que suman 63 centros de trabajo en Oriente Medio.
De ellas, 48 implantaciones son comerciales y 15 productivas, predominando sectores como la Consultoría e Ingeniería, Energía y el de la Fabricación Avanzada. De hecho, esta región es el 13º destino de las implantaciones vascas por número de implantaciones, superando incluso a Estados Unidos.
Se trata de un territorio donde Euskadi tiene cada vez mayor presencia, especialmente motivado por el repunte que ha habido en los últimos años en sectores como la siderurgia o en el material de transporte. Así, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita concentran hasta 49 implantaciones. Se trata de casi el 78% del total de los centros de trabajo que se encuentran en Oriente Medio, con Yemen, Irak, Siria o Irán cerrando la lista.
Trabajadores de Tubacex
Tubacex y la crisis en Oriente Medio
Ejemplo de ello es la situación del fabricante de tubos alavés, Tubacex, condicionado actualmente por el megacontrato para la compañía de Abu Dabi Adnoc, la petrolera estatal de Emiratos Árabes Unidos.
Situación que se agrava teniendo en cuenta que la producción no se hace completamente en ese país. Los tubos a entregar, aunque se terminan de pulir en la planta de Abu Dabi, inician el ciclo de producción en las instalaciones de Euskadi por lo que este megapedido, estimado en 1.000 millones, es esencial para sostener la carga de trabajo en Llodio y Amurrio. Y es aquí donde residiría el problema, y es que el bloqueo del estrecho de Ormuz impediría el traslado del tubo desde Euskadi a Abu Dabi, que se realiza por barco.
1.130 millones en 2025
Al impacto en las empresas con presencia en Oriente Medio se sumaría también el que tendría el comercio exterior vasco. Las exportaciones vascas a Oriente Medio sumaron el pasado año 1.130 millones de euros, representando el 3,8% del total de las ventas de Euskadi al extranjero.
Así la suma de los países de esta zona eleva a Oriente medio como séptima zona que más producto vasco recibe. En especial, las empresas vascas exportan a este enclave vehículos y material para vías férreas y bienes de equipo; además de hierro y acero o máquinas, aparatos y material eléctrico.
Y en este sentido, el consejero de Industria del Gobierno vasco, Mikel Jauregi, ya advertía hace unos días en su entrevista a Crónica Vasca: "Si la situación de Ormuz no mejora pronto, dentro de pocas semanas, va a ser un problema generalizado a nivel mundial y para las empresas de Euskadi también".
