Sener da un paso más en la misión Comit Interceptor con la entrega de las primeras unidades de vuelo del instrumento Dust Field & Plasma, un elemento clave de la carga útil científica de la misión. Un viaje espacial que promete abrir una nueva ventana al origen del sistema solar.
En este la firma vasca desempeña un papel clave como contratista principal para el diseño y la fabricación de una de las dos sondas, que será liberada desde la nave principal liderada por OHB Italia, contratista principal de la misión.
En este rol, Sener lidera un consorcio industrial internacional compuesto por más de ocho empresas de seis países, entre las que se encuentran además de OHB Italia, SAFT (Francia), MSC (Canadá), LENS (Países Bajos), Euro-Composites (Luxemburgo) y FHP (Portugal), entre otras.
La sonda de Sener, de aproximadamente medio metro de diámetro, algo menos de un metro de altura y con una masa de alrededor de 40 kg, será desplegada hacia el núcleo del cometa y realizará observaciones científicas a corta distancia, mientras que la nave principal se mantendrá a una distancia más segura.
Además de la propia sonda, Sener está suministrando otros elementos clave de la misión, incluyendo las antenas de comunicación de la nave que permiten el mando desde la Tierra y la transmisión de datos científicos, así como el mecanismo de separación entre la nave y la sonda, desarrollado por Sener en Polonia.
Instrumento de la misión Comet Interceptor
Lanzamiento previsto para finales de 2028
Se trata de una misión del Programa Científico de la ESA que se convertirá en la primera operación espacial en explorar un cometa de período largo a su entrada por primera vez en el Sistema Solar interior.
La misión tendrá como objetivo un cometa aún no descubierto y realizará un sobrevuelo a alta velocidad, lo que permitirá observaciones sin precedentes de un objeto prístino o “dinámicamente nuevo”, que conserva material sin procesar de las etapas iniciales del sistema solar.
La arquitectura de la misión comprende una nave principal y dos sondas, que realizarán mediciones simultáneas en múltiples puntos durante el sobrevuelo del cometa. Un enfoque innovador que permitirá generar un perfil tridimensional del entorno del cometa, proporcionando nuevos conocimientos sobre su interacción con el viento solar y sus propiedades físicas y químicas.
El lanzamiento de la misión está previsto actualmente para finales de 2028 o comienzos de 2029. Tras el lanzamiento, la nave se dirigirá al punto de Lagrange Sol-Tierra L2, donde permanecerá en estado inactivo hasta que se identifique un cometa adecuado, momento en el que partirá hacia su objetivo.
