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Nuevo mazazo al desarrollo energético renovable de Euskadi. La diputación de Álava ha denegado la construcción del parque eólico Ferosca I, instalación promovida por la ahora vasca, Ferosca Wind, filial de Delta Power.

Y lo ha hecho a pesar de que esta instalación ya había recibido el visto bueno, al menos parcialmente, del Ejecutivo vasco, que en octubre de 2025 dio luz verde -con el 'apto a la Declaración de Impacto Ambiental y en enero de este año la Autorización Administrativa Previa- a tres de los seis aerogeneradores que inicialmente se habían proyectado en los términos municipales alaveses de Llodio y Ayala.

Tras este primer paso, y de haber superado los siguientes, se levantarían molinos en Llodio pero no en Ayala, debido a la proximidad de esta ubicación a zonas protegidas por la existencia de avifauna, en concreto, del milano real.

"Aún con un esfuerzo de seguimiento limitado, el estudio de impacto ambiental constata que existe una alta concentración de contactos de milano real que se intensifica en el entorno de los 3 aerogeneradores situados en la alineación sur", explicaba el documento en su momento.

La promotora estaba a esperas de recibir el 'apto' en los siguientes permisos que debía obtener para poder levantar estos tres molinos, aerogeneradores que finalmente y contra todo pronóstico no podrán ser instalados en primera instancia.

Según se recoge este viernes en el BOTHA, la decisión de la diputación foral de Álava vendría motivada por el rechazo del Ayuntamiento de Llodio -gobernado por EH Bildu- a la instalación del parque, negativa que se habría amparado en el Plan General de Ordenación Urbana -PGOU- del municipio, que clasifica la zona escogida para la instalación como 'zona de protección ambiental'.

Según recoge el PGOU del municipio -fechado en 1995- en este tipo de zonas estaría prohibida “todo tipo de obra de nueva planta, salvo las de carácter público”. Y va más allá y delimita el uso de la misma para actividades privadas a las de reconstrucción, reedificación, reforma, consolidación, conservación, higienización y restauración, de los usos de vivienda, religioso, recreativo y social y turístico.

“Como consecuencia de esto último, el plan especial es incompatible con la ordenación estructural establecida por el PGOU de Llodio vigente, dado que en la “zona de protección ambiental” no es posible implantar nuevos usos privados, como es el pretendido por el plan especial", desglosa el documento emitido este viernes.

"Un plan desfasado"

Desde la promotora del parque eólico, Ferosca Wind, aseguran a Crónica Vasca que este sería un planteamiento "desfasado" porque data del año 1995, cuando ni quisiera existían parques eólicos ni legislación sectorial en Euskadi. Además, señalan que, mientras que en la cartografía que rige el PGOU se señala que dicha zona está catalogada como de 'protección ambiental' actualmente esto no sería así y en la zona habría un pastizal y plantación forestal: " El plano protege una realidad histórica desaparecida".

En esta línea señalan que el proyecto ya había superado la evaluación ambiental, incluida la parte paisajística y botánica, siendo obligado así a ser reducido de seis a tres aerogeneradores "con medidas preventivas y correctoras impuestas. Reabrir por vía urbanística una segunda evaluación ambiental encubierta es contrario a la coherencia institucional".

Por último, apuntan a que, de regirse por este PGOU este "prohíbe obra nueva salvo obras de carácter público y Ferosca I encaja en esa excepción". Y lo hace, desglosan, según la Ley 24/2013 del Sector Eléctrico -que declara la utilidad pública de las instalaciones eléctricas y habilita expropiación forzosa e imposición de servidumbres-, según el RD 1955/2000 -que desarrolla el régimen de utilidad pública y la AAP ya otorgada implica reconocimiento implícito del interés general- y según el Marco europeo de renovables -que destaca la presunción de interés público superior para renovables, de aplicación directa en España-.

Momento clave para el desarrollo renovable

Este rechazo llega en un momento clave para el desarrollo renovable vasco. No solo por la necesidad evidente de la comunidad de este tipo de energía, también por los ambiciosos objetivos que el Ejecutivo vasco se ha marcado y los planes que ha impulsado para llegar a ellos.

Recientemente, el departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad anunciaba un nuevo paquete de ayudas destinadas a "fortalecer la autonomía y seguridad energética de Euskadi para que nuestra industria sea menos vulnerable a los shocks energéticos externos".

Paquete que incluía 80 millones hasta 2030 para la coinversión en grandes proyectos fotovoltaicos y eólicos. Un despliegue que iba a ser consensuado entre promotores y Gobierno vasco, institución que además aseguraba estar contactando con la parte privada para incentivar la llegada de interesados en instalar sus parques renovables.

Interesados que a su vez habían ido decayendo dadas las grandes dificultades para desarrollar sus proyectos, la complejidad para tramitar sus parques y el rechazo social.

Cabe resaltar que precisamente hace unos días el Gobierno vasco rechazaba el recurso de alzada interpuesto por la plataforma Aiaraldeko Mendiak Bizirik en contra del proyecto Ferosca I.