Petronor ha inaugurado este jueves, de la mano de la británica O.C.O Technology, la primera planta de la Unión Europea que fabrica materiales de construcción que capturan CO2 en su proceso de producción.
Se trata, según ha presentado la firma vasca, de áridos sintéticos, un producto que reemplaza al árido natural de cantera y que además contribuye a la descarbonización del sector de la construcción.
La planta, que nace bajo el nombre de Biscay Eco Aggregates y está ubicada en el Puerto de Bilbao, forma así parte de toda una "nueva generacion de proyectos industriales orientados a transformar los sinstemas de producción".
En concreto, transforma residuos, "cuyo destino era el envío al vertedero", en un material sostenible de construcción a través de la tecnología de carbonatación acelerada (ACT); promoviendo así la economía circular, reduciendo CO2 en el ambiente y disminuyendo, además, el consumo de materias primas naturales.
Tal y como ha desgranado la firma vasca, en la planta -que ha generado 20 puestos de trabajo y ha supuesto una inversión de 20 millones de euros- se logrará reutilizar hasta 50.000 toneladas anuales de cenizas térmicas procedentes de residuos, se capturarán hasta 6.000 toneladas de CO2 y se producirán hasta 125.000 toneladas anuales de ecoáridos. Asimismo, este proyecto permitirá, anualmente, preservar hasta 170.000 toneladas de áridos naturales.
"Entusiasmados con la perspectiva de contar con futuras instalaciones”
"Estamos encantados de asociarnos con Petronor, que comparte los mismos valores y visión que O.C.O, en la primera planta de este tipo en la Unión Europea", ha explicado Steve Greig, director ejecutivo de O.C.O Technology.
Y ha añadido: "Aunque nos hemos centrado en el tratamiento de toneladas anuales de cenizas térmicas procedentes de residuos, nuestra tecnología puede utilizarse en una gran variedad de aplicaciones, y estamos entusiasmados con la perspectiva de contar con futuras instalaciones”.
O.C.O Technology es actualmente una de las pocas empresas en el mundo que cuenta con la aprobación de la condición el “fin de los residuos” para su proceso tecnológico de tratamiento de este tipo de residuos, clasificando el agregado terminado como un “producto”.
Retos pendientes
Por su parte, José Ignacio Zudaire, director ejecutivo de Petronor, ha indicado que “esta planta es, sin duda, un claro ejemplo de un modelo de desarrollo basado en la colaboración, la apuesta por la tecnología y el impulso industrial. Se trata de un proyecto basado en la sostenibilidad, ejemplo de economía circular al 100 %, y que además demuestra el atractivo de Bizkaia para la implantación de nuevos proyectos, gracias a la colaboración entre empresas tractoras del territorio y compañías internacionales".
Y, tras poner en valor el "gran paso que se ha dado este jueves", ha señalado que todavía quedan retos pendientos en relación a esta nueva planta. Retos como la "optimización de la producción y la puesta ne marcha de más líneas de trabajo".
