"Hay anuncios de inversiones en Europa (de fabricantes chinos) todos los días pero el ritmo es muy lento".
Francisco Riberas, presidente de Gestamp, reconocía en el marco de la última junta de accionistas un cambio de paradigma para los fabricantes de componentes de automoción: hay que medir al milímetro las inversiones para vehículo eléctrico porque las grandes marcas vuelven a apostar por la combustión.
El factor que puede romper esa tendencia es el fabricante chino, algunos de ellos ya socios de la multinacional con sede en Abadiño, pero no está clara la repercusión real en la industria local que van a tener esas nuevas factorías con bandera roja.
Y eso que España cuenta con buena posición de salida de cara a captar varias de esas industrias, de las que ya hay ejemplos como la recuperada Nissan por parte de Ebro (Chery) en Barcelona.
Fachada de la planta de producción de Ebro en Barcelona en una imagen de archivo de la inauguración a 23 de noviembre de 2024
Promesas de inversión
A la espera de que se concreten esas nuevas plantas (comunidades como Aragón y Galicia se postulan como candidatas) y, sobre todo, se resuelva la incógnita de hasta qué punto la regulación europea va a forzar el reparto de trabajo en proveedores locales, empresas como Gestamp trazan una hoja de ruta descontando futuribles de la ecuación.
"Hay que tener cuidado con inversiones específicas para vehículo eléctrico", reconocía el presidente de la compañía vasca, que sobre este asunto apuntaba, como dinámica general en el sector, a una "adaptación del ritmo" de fabricación de coches eléctricos a la realidad en los concesionarios.
"Algunos proyectos a los que se estimaba un nivel de producción se van a quedar más cortos. Hay que ver cómo repartimos ese ajuste", advertía.
Francisco J. Riberas, presidente ejecutivo de Gestamp, durante la junta de este año
Perte e innovación
En ese contexto, es lógico que haya un frenazo en las expectativas que generaba el eléctrico en el 'laboratorio'.
Gestamp, una de las empresas españolas que más patentes firma cada año, fue también una de las mejor posicionadas en el reparto de fondos europeos para distintos programas de innovación a través de varios Perte, principalmente el del vehículo eléctrico (VEC).
Tal y como se recoge en las últimas cuentas, la compañía de Abadiño acabó sumando 48 millones de euros en 2024 a través de la segunda convocatoria del Perte VEC y, en menor medida, del Perte de descarbonización.
Trabajador de Gestamp
Cabe recordar que la gran triunfadora del Perte VEC en Euskadi fue Mercedes, socio de Gestamp en el centro de fabricación avanzada BAM y que se llevó casi 130 millones de euros para su nueva furgoneta eléctrica. Otras vascas que se asignaron fondos fueron Irizar y Basquevolt.
Volviendo a Gestamp, la firma vasca señala que en el pasado ejercicio 2025 devolvió casi 11 millones de euros (10,8 millones) correspondientes a ayudas del Perte del vehículo eléctrico cuyos proyectos no acabaron de llevarse a cabo.
Ampliando el foco más allá de la realidad concreta del coche eléctrico, este no deja de ser un problema extendido entre empresas que han recibido fondos europeos, atrapadas por los condicionantes vinculados a los Perte, en especial a los límites de plazo para materializar el uso de las ayudas.
Gestamp en una feria de automoción en China
