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Tubacex apuesta por activar un Expediente de Regulación de Empleo (ERTE) desde el próximo julio hasta febrero de 2027. Así se lo ha trasladado la dirección a la plantilla en un encuentro mantenido este martes.

El anunciado final de la crisis en Oriente Medio, con la reapertura del Estrecho de Ormuz, no ha servido para sepultar los planes de la compañía. Habrá ERTE y será más duradero de lo que se creía.

Ahora, no obstante, se abre un período de negociación entre la dirección y los representantes de los trabajadores. De forma que las condiciones del ERTE todavía no son definitivas.

Por ahora, el expediente planteado prevé un máximo de un 70 % de regularización -de reducción de jornada-, que se traduciría en un máximo de 95 días laborales de inactividad, aunque la aplicación variará en función de las áreas de la empresa.

Trabajadores de Tubacex Tubacex

Los sindicatos rechazan el ERTE

Tras el anuncio, las primeras reacciones no se han hecho esperar.

Desde LAB, han pedido la inmediata retirada del ERTE. "Los ERTE no pueden convertirse en una herramienta habitual para proteger márgenes empresariales o para trasladar a la sociedad los costes de la gestión empresarial".

"Mucho menos cuando se utilizan acontecimientos tan cambiantes como la situación en Oriente Medio, la guerra de Rusia y la supuesta desaceleración en China para justificar medidas que afectan a cientos de trabajadores, solamente al colectivo de personas trabajadoras afectados por el convenio, mientras toda la línea de mando y la dirección no se van a ver afectadas por la medida", han explicado.

Además, han pedido la implicación de las instituciones: "Las administraciones no pueden actuar únicamente como pagadoras de prestaciones. También deben exigir responsabilidades y velar por el interés general".

Oriente Medio

Como ya ha contado este diario, el fabricante alavés registró en los primeros tres meses del año un beneficio neto de 1,3 millones de euros, lo que supone un descenso del 84% respecto a los 7,9 millones del mismo periodo de 2025.

Respecto al conflicto abierto en Oriente Medio, la empresa ya señalaba en su reciente junta de accionistas las interrupciones temporales de producción y las disrupciones logísticas con impacto en Abu Dabi, Arabia Saudí y Dubái.

Una problemática que había hecho al grupo focalizarse en eficiencia operativa y la generación de caja como respuesta a este entorno inestable.

Tubacex cuenta con una planta estratégica en Abu Dabi, en la que la compañía ha hecho una inversión de en torno a 100 millones de dólares en los últimos tres años y en la que ha impactado de lleno el conflicto activo en Oriente Medio y el consiguiente bloqueo del estrecho de Ormuz.

En ella se lleva a cabo el proceso en frío y el acabado final del producto, precisamente, para Adnoc -que es actualmente uno de los mayores clientes dentro de la cartera de pedidos del fabricante de tubos alavés, actualmente cifrada en 1.202 millones de euros-; para lo que hace falta el material trabajado en las plantas europeas de la firma.

Por eso, la prioridad de la tubera era que se restableciese la normalidad en este punto del mapa, "para que el producto trabajado en Europa pueda llegar a la planta de Abu Dabi" y evitar así que la actividad en la planta de esta ciudad se viese interrumpida.