Tubos Reunidos en Amurrio / Iñaki Berasaluce Europa Press
Hay carrera por Tubos Reunidos: el respaldo financiero, el empleo y el arraigo proclamarán ganador
El interés generado por el fabricante de tubos en la primera fase del concurso alimenta las opciones de salvar parte de la actividad industrial
Diez empresas se interesan por Tubos Reunidos y podrían hacer ofertas
Directivos de Tubos Reunidos admitían cierta sorpresa hace unos días por el alto número de potenciales compradores que han firmado el acuerdo de confidencialidad y se postulan para hacer una oferta.
Nada más y nada menos que diez inversores, entre los que hay destacados fabricantes del sector, contemplan la posibilidad de pujar por la compañía de Amurrio, un interés que a priori choca con la situación en que se encuentra el proyecto, fuertemente endeudada y continuamente en titulares por la investigación abierta a cuenta del rescate de la Sepi en la pandemia.
Es cierto que la valoración de las opciones de salvación de Tubos Reunidos deben partir de un hecho: no todas las empresas que han accedido a la 'due diligence', la fase en la que el interesado puede obtener información de la firma en venta, van en serio.
En este tipo de procesos es habitual que algunos jugadores del sector se apunten al proceso "para fisgar", como traslada a este medio una fuente cercana al proceso de venta de la compañía de Amurrio.
Trabajadores de Tubos Reunidos
Incluir Amurrio
Con todo, hay mucho interés y eso es una buena noticia.
En principio lo que queda de verano será de tanteo, de forma que las empresas candidatas que quieran dar un paso al frente deberán hacerlo entre finales de agosto y los primeros días de septiembre.
A la hora de pujar, la primera criba tendrá que ver con el perímetro que hay disposición a mantener a flote.
Es sabido que el activo más atractivo del grupo es la planta de Trapagaran por su capacidad para fabricar tubo premium con pocos competidores, pero la administración concursal debe priorizar aquellas ofertas que abarquen a todos los centros de trabajo.
La clave es la planta de Amurrio, y es en este punto en el que los aspirantes deben mostrarse especialmente imaginativos porque es aquí donde se resuelve el primer 'punto' en la puja: el número de puestos de trabajo a mantener.
Trabajadores de Tubos Reunidos en una concentración el pasado 5 de mayo
Más de mil puestos en el aire
El empleo es el factor crucial para convencer a los representantes de los trabajadores y a las instituciones con el Gobierno vasco a la cabeza.
El Ejecutivo de Imanol Pradales se ha mantenido en esta primera mitad de legislatura muy activo en el frente industrial, ha sido palanca para hacer cuajar operaciones de compra de grandes empresas por inversores vascos, y es de esperar que busque dirigir también el proceso concursal de Tubos Reunidos para que el centro de decisión de la compañía continúe en Euskadi.
La operación Talgo ha fraguado una relación estrecha entre el Gobierno vasco y José Jainaga, interesado sobre todo en la planta de Trapagaran, pero es prematuro decir que el dueño de Sidenor parte con ventaja.
Teniendo en cuenta que se han presentado a la carrera un buen número de candidatos internacionales, el volumen de inversión previsto en las plantas vascas para blindar la actividad industrial será otro elemento decisivo en la resolución del administrador.
Cualquier planteamiento que suponga sacar la sede del fabricante de tubos de Euskadi parece abocada al fracaso.
Agentes de la UCO tras registrar la sede de Tubos Reunidos
El papel de la Sepi
Y por otro lado está la negociación con la Sepi, acreedor principal de la compañía con 150 millones de euros pendientes.
Este es el tema más delicado porque toca con la investigación abierta en torno a esta inyección económica (algo más de 110 millones de euros) cuyo desenlace está por llegar y que ya se ha llevado por delante al máximo gestor hasta la entrada en concurso, Carlos López de las Heras, ajeno ya al proceso de búsqueda de inversor.
A priori el grupo que resulte ganador debe hacerse cargo de este préstamo, para el que se supone se tratarán fijar nuevas condiciones de devolución más suaves.
Por otro lado, no está claro cómo se repartiría esa carga en caso de una adjudicación por partes.
En todo caso, sin un fuerte respaldo financiero cualquier candidato tiene cerrado el camino hacia el control de la firma alavesa.